El PSOE pondrá nombre en solo un mes al candidato que se enfrentará a Natalia Chueca en las elecciones municipales de mayo.
La ejecutiva provincial activó este martes el calendario que permitirá despejar una de las grandes incógnitas de la próxima cita con las urnas.
En juego está la continuidad de la actual portavoz, Lola Ranera.
En los últimos meses se venía rumoreando la posibilidad de que fuese el actual delegado del Gobierno, Fernando Beltrán, quien encabezase la lista, pero en estas semanas ha cobrado fuerza la opción de que la dirección apueste finalmente por un nombre de consenso que permita 'coser' el partido y evitar la guerra interna en Zaragoza.
La propia secretaria general del PSOE-Zaragoza, Teresa Ladrero, reivindicaba durante la ejecutiva una apuesta por reilusionar al electorado, y aunque la dirección tendría ya varias personas en la cabeza, por ahora, ese 'mirlo blanco' sigue sin tener nombre ni apellidos.
Los aspirantes tendrán del 23 al 26 de octubre para presentar sus precandidaturas. Ese mismo día 26 será la proclamación, y si solo hubiese un nombre, quedaría elegido virtualmente como candidato.
En caso de que haya más -con el 'modelo PSOE' de primarias no se puede dar nada por descontado- los candidatos tendrán del 28 de octubre al 4 de noviembre para recoger avales.
Se necesitarán unos 250 y si más de uno los consiguiera, la primera vuelta se celebraría el 14 de noviembre y la segunda, de ser necesaria, el 21.
Los socialistas consultados no descartan una figura blanca y sin cargo orgánico que permita poner de acuerdo a sanchistas y lambanistas.
Poco les importa que pueda no ser tan conocido como Lola Ranera, ya que con ocho meses hasta las elecciones "hay tiempo".
El modelo a seguir sería el de la propia sucesión de Juan Antonio Sánchez Quero, que se resolvió sin que el partido tuviera que 'abrirse en canal' como en otras ocasiones.
Habrá que ver, en todo caso, si esa paz se mantiene también con las listas, a menudo fuente de conflictos.
Anticipándose ya al posible escenario, muchos llaman a la calma y a dejarse de "debates estériles" para no ponérselo fácil al PP, que juega con las encuestas a favor de cara a conseguir o bien un gobierno en solitario o uno con el apoyo de Vox.
Centrada en la capital
Ranera tomó ayer la palabra para referirse al estado de la ciudad y a las políticas de Natalia Chueca.
Nada dijo sobre la posibilidad de repetir o no como candidata.
Esta pasada semana, ella misma aseguró que se ponía a disposición del partido y se mostraba a favor de apostar por el candidato "que pueda sacar más votos".
La 'plaza' de Zaragoza capital es especialmente importante. Sobre todo de cara a retener la Diputación Provincial (DPZ), la única gran institución en la que gobiernan tras el batacazo de 2023.
Los socialistas volverán a verse el próximo 7 de octubre, a las puertas de las Fiestas, pero será previsiblemente después del Pilar cuando esta gran equis empiece a despejarse.
Aunque la actual portavoz no 'entró este martes al trapo', las elecciones estuvieron sobrevolando la ejecutiva en todo momento.
La crisis de Ceuta ha supuesto una nueva losa para un partido que va de susto en susto por los presuntos escándalos que rodean al entorno familiar de Pedro Sánchez, al propio PSOE o a figuras clave como la del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Con todo, los socialistas se resisten a tirar la toalla y recuerdan que otras veces tampoco les ha favorecido el contexto nacional y han sido capaces de retener instituciones clave en la Comunidad.
A su favor creen tener tres factores: la autorreivindicación del PSOE como un partido cercano a los problemas de los ciudadanos, el hecho de que, por primera vez, no coincidan las elecciones autonómicas y municipales y el "buen hacer" de la formación en la Diputación Provincial de Zaragoza.
En 2027, además, se elegirán 33 concejales y no 31 por el aumento de población, de ahí que confíen en amortiguar el golpe aunque sea a costa de 'comerse' o quitar representación a ZEC o CHA, la eterna aspirante a volver al salón de plenos de la plaza del Pilar.
