"La Administración educativa no puede permitir tener personal docente de otro Gobierno en nuestras instalaciones sin cumplir todos los requisitos que exigimos a nuestros profesores", así ha defendido la consejera de Educación del Gobierno de Aragón, Carmen Susín, la decisión de eliminar de los colegios de la Comunidad el Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM).
Susín ha explicado que la medida responde, en primer lugar, a un compromiso incluido en el pacto de Gobierno entre PP y Vox. "Era un compromiso en el pacto de gobierno PP-Vox que ya está cumplido", ha señalado.
Pero la consejera ha añadido otro motivo relacionado con la documentación de los profesores que imparten estas clases.
Se trata de docentes enviados por el Gobierno de Marruecos para desarrollar el programa en los colegios aragoneses.
Según ha explicado Susín, el Gobierno de Aragón solicitó el pasado 3 de agosto al Ministerio de Educación la documentación necesaria para comprobar que estos profesores son funcionarios del Ministerio de Educación marroquí y que no tienen antecedentes por delitos sexuales.
"A día de hoy no hemos tenido respuesta", ha asegurado la consejera.
Susín considera que estos controles deben exigirse también a los profesores que llegan desde otro país para trabajar en centros educativos aragoneses. "Con más motivo a los profesores que vienen de otro país se los tenemos que requerir", ha defendido.
La responsable de Educación ha insistido en que no se trata únicamente de una cuestión política.
A su juicio, también está en juego la seguridad de los alumnos. "Hay una cuestión de seguridad en las aulas y en la acreditación que el Gobierno de España no cumple", ha afirmado.
