Zaragoza y Huesca han pulverizado sus récords de noches tropicales en el que está siendo uno de los veranos más cálidos de la historia.
La capital ha registrado nada menos que 67 noches por encima de los 20 grados, según los registros oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), dejando muy atrás las 52 de 2022.
Esta era, hasta ahora, la marca a batir, pero la sucesión de episodios de altas temperaturas han convertido al de 2026 en un verano difícil de olvidar.
En Huesca tampoco ha habido respiro. La capital altoaragonesa ha tenido 43 madrugadas en las que apenas se ha podido dormir.
Esto se ha traducido en otro récord, y por delante quedan jornadas que podrían alargar, más aún, las marcas actuales.
El verano no acabará oficialmente hasta el 23 de septiembre y, mientras tanto, queda partido.
Esta misma semana, Huesca volverá a registrar mínimas de más de 20 grados a partir del jueves, con máximas de hasta 40 que harán recordar lo peor del verano.
Las del jueves, viernes, sábado y domingo volverán a ser, casi con toda seguridad, noches tropicales.
Y en Zaragoza, el panorama no es mucho mejor. Más bien al contrario.
La capital espera máximas de hasta 41 grados de cara al viernes, y por la noche no bajará de los 20 entre el jueves y el domingo.
De hecho, el último día de la semana podría terminar con una de las temidas noches ecuatoriales o tórridas.
Esto quiere decir que el termómetro podría no bajar de los 25 grados ni siquiera en las horas que habitualmente más refresca.
A falta de que la Agencia Estatal presente su balance definitivo del mes de agosto, todo apunta a que este ha sido uno de los más cálidos de la historia, lo que sumado a las marcas de junio y julio, sitúa a este como el verano que ha roto prácticamente todos los récords.
Esto ha ocurrido tanto en el plano autonómico como en el nacional, donde multitud de puntos de la geografía han registrado temperaturas que nunca antes habían alcanzado.
La situación comenzó a volverse insoportable ya a principios de junio. Y para el 10 de julio, Zaragoza estaba ya 'abonada' a las noches tropicales con nada menos que 24 en solo un mes.
Incendios y falta de lluvias
En Aragón, el territorio lleva semanas sufriendo las consecuencias. Y no solo por los trágicos incendios, que han calcinado cerca de 45.000 hectáreas, con la fatal pérdida de un cabo de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Además de tener la sensación de vivir en una ola de calor constante, la falta de lluvias ha hecho que los embalses no pasen actualmente del 54,5% de su capacidad, de media.
El dato es ya inferior al 60,1% de hace un año, aunque se sitúa por encima del 50,4% que marca la media del último lustro.
Lo peor de todos estos valores y porcentajes es que solo en Aragón se han registrado 219 muertes atribuibles a las altas temperaturas desde el 1 de junio, superando las cifras de ejercicios anteriores.
Así lo revelan las cifras del Instituto Carlos III. Según estas estimaciones, los peores números se dieron en julio, con hasta 109 fallecimientos. En junio fueron 45 y este mes de agosto, a falta de lo que haya podido suceder en las últimas horas, se han contabilizado 64.
