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Han pasado más de dos años del brutal incendio en un edificio residencial de 14 pisos del barrio de Campanar de Valencia.

Las llamas, que este verano han devorado los campos aragoneses, aquel 22 de febrero de 2024 arrasaron en unos minutos la fachada y el interior de los pisos.

El motivo, se supo después, fue la combinación de un revestimiento exterior muy inflamable, una fachada ventilada con cámara de aire y fuertes rachas de viento que aquel día de frío rondaban los 60 km/h.

Ahora, se ven en la zona grúas y obreros rehabilitando el edificio para que los propietarios recuperen sus casas. Una de las empresas que está manos a la obra es aragonesa.

Pieza de cerámica que está instalando Faveker-Gres Aragón en el edificio incendiado en el Campanar en Valencia Faveker-Gres Aragón

Faveker-Gres Aragón, perteneciente al grupo Samca y con fábricas en Alcañiz y Alcorisa, es la encargada de aportar el revestimiento del edificio siniestrado.

"A nosotros nos piden poder realizar una pieza para este proyecto. Es una pieza ad hoc, diseñada específicamente para Campanar", explica Alberto Martos Blanc, técnico del Área Contract e Innovación de GR de Aragón, en una entrevista a EL ESPAÑOL DE ARAGÓN.

La compañía GR de Aragón, a través de su división de fachadas ventiladas Fabquet, es la encargada de fabricar las piezas cerámicas que formarán parte del nuevo revestimiento exterior del inmueble.

Un proyecto que ha llevado a la empresa turolense a desarrollar una solución específica para el edificio del Campanar.

La fabricación se realiza en la planta que la empresa tiene en Alcorisa, donde trabajan con cerámica porcelánica por extrusión. Una técnica que, según explica Martos, "permite ir más allá de la tradicional pieza plana y conferir un volumen" al material.

En este caso, el objetivo era conseguir una fachada con una imagen concreta. "Querían una pieza que tuviese continuidad y dinamismo y que las juntas verticales quedasen integradas dentro del concepto general de la fachada", señala.

El trabajo comenzó con el desarrollo de diferentes prototipos hasta llegar a la pieza definitiva que ahora se está instalando en el edificio. También fue necesario trabajar el acabado y el color, ya que el proyecto requería un tono específico.

Los aragoneses no reconstruyen todo el edificio ni instalan por sí solos toda la fachada. Su papel es aportar y desarrollar el revestimiento cerámico exterior. Para ello trabajan junto a otras empresas encargadas del sistema que permite anclar esas piezas al edificio y formar la denominada fachada ventilada.

No obstante, lo principal en este encargo no era la estética, sino la seguridad.

"Trabajamos con cerámica porcelánica por extrusión y esta cerámica tiene una clasificación al fuego A1", explica Martos.

Según detalla, se trata de la máxima clasificación dentro de este marco y significa que el material "no contribuye al desarrollo del fuego en las condiciones de ensayo".

Es decir, el material es "anti-incendios". Esta cerámica, por sí sola, no contribuye en absoluto al desarrollo ni a la propagación del fuego.

Además, la nueva fachada incorpora una "sectorización mediante barreras intumescentes en los cantos de los forjados".

Su función es cortar el flujo a través de la cámara en caso de incendio y facilitar que los servicios de extinción puedan actuar.

Para Martos, participar en este proyecto supone también demostrar que la cerámica puede tener un papel importante. "Ha sido una oportunidad para demostrar que puede aportar mucho más que una función estética en una fachada", asegura.

El proyecto todavía se encuentra en proceso. La empresa está terminando el suministro de las piezas cerámicas y queda pendiente parte del montaje.

"Aún queda una labor de montaje. Pero en principio, se espera que para final de año el proyecto esté terminado", comenta.

Desde Aragón hasta Valencia, la cerámica turolense se convierte así en una pequeña pieza de una reconstrucción mucho más grande: la de un edificio que, dos años después de aquel incendio, encara su última etapa con nuevas soluciones y la mirada puesta en volver a abrir sus puertas.