Zaragoza
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Aragón está inmerso en un verano muy complicado en cuestión de incendios forestales. Hasta la fecha más de 44.000 hectáreas han ardido, consagrándose como el peor verano de Aragón en esta materia.

Unas fechas que están batiendo récords ya que el incendio que se mantiene activo de Las Peñas de Riglos se ha alzado como el más grande de la historia de Aragón tras quemar 17.500 hectáreas forestales.

Un verano de no parar de trabajo en el que los bomberos forestales del Gobierno de Aragón han dicho basta. El operativo contra incendios de trabajadores del Gobierno de Aragón y Sarga comienza este martes una huelga indefinida con el fin de conseguir mejores condiciones laborales organizada por los sindicatos CCOO, OSTA, UGT y CGT.

Se llega a la huelga "sin avances" en las negociaciones entre ambas partes y la denuncia de los bomberos de que ni la empresa ni el Gobierno de Aragón se reúne con ellos.

Comienzan unas jornadas de 100% de servicios mínimos, un gran incendio afectando al Valle de Aragón y en la memoria el militar de la UME fallecido en el incendio, Javier García.

Entre sus reivindicaciones se encuentran la necesidad imperiosa de mejorar la dotación de personal del operativo.

"Los bomberos forestales llevamos desde junio prácticamente sin parar de ir a incendios, un día sí y otro día también. El operativo está colapsado", incide Antonio Magén, responsable de bomberos forestales de UGT.

El ejemplo principal de este colapso, señala, es la necesidad de que vengan compañeros de otras comunidades para fortalecer los dispositivos como es en el caso del incendio de Las Peñas de Riglos.

"Ya no es solo los medios aéreos que era bastante habitual, es que ahora estamos hablando de refuerzo de medios terrestres que están llegando masivamente", explica.

Ante esta situación, los bomberos cifran en dotar de entre 150 y 200 bomberos más la plantilla. Un operativo que conforman en este momento 800 bomberos y "que se queda bastante cojo" para las necesidades del territorio aragonés.

Asimismo, demandan que, más que ampliar las dotaciones, "el operativo ha ido a menos".

Un verano "precario"

Una huelga que llega en un verano en el que no paran de originarse incendios que no dan apenas descanso para los bomberos, como denuncian.

"Se está viviendo con mucha precariedad. Está siendo muy duro", valora. Así, se encuentran en jornadas intensivas en las que indica que han tenido descansos de apenas cinco horas antes de ser activados para otro incendio.

"No habíamos vivido esta intensidad y de manera tan sostenida en el tiempo durante meses nunca", señala.

Material y formación "insuficiente"

Además de una demanda de personal, los bomberos forestales denuncian medios "insuficientes" en cuestión de equipamientos a lo que también indican que las compras "van siempre a precio y no a calidad".

"Esto supone perder eficiencia y un mayor nivel de siniestralidad", incide Magén. De esta forma, revela que hay una siniestralidad "muy alta" dentro de los operativos que en estos días "se está multiplicando".

Pone como ejemplo intoxicaciones de humo de numerosos bomberos o peligro en la circulación con vehículos a motor.

Una insuficiencia que trasladan también en materia de formación en torno a la preservación del entorno urbano-forestal.

"Se debe hacer mucha inversión en la prevención de incendios en el entorno urbano o rural alrededor de los pueblos, y no dejarlo solamente a los ayuntamientos, que al final tienen unos recursos muy limitados", demanda.

Por todo ello, desde los sindicatos convocantes han organizado una serie de movilizaciones. La más sonada, este jueves frente al Edificio Pignatelli a las 11.00, para mostrar a la consejería de Medio Ambiente y a Jorge Azcón que están "desbordados".