La lluvia que ha caído y los trabajos de la noche han permitido trabajar favorablemente en el incendio de Las Peñas de Riglos. Esto ha traído un rayo de optimismo a pesar de que el domingo el operativo tuvo que lamentar el fallecimiento de un militar de la Unidad Militar de Emergencia en un accidente de los trabajos de extinción.
El consejero de Medio Ambiente, Luis Biendicho, ha actualizado los trabajos llevados a cabo durante la noche tras la reunión del Cecopi en la que se mantienen las 17.500 hectáreas quemadas y 100 kilómetros de perímetro.
Así, los trabajos han permitido que el flanco izquierdo (sectores 1 y 3) estén "tranquilos" y se haya podido contener el fuego y apenas haya habido actividad durante la noche.
Los esfuerzos en ese flanco se han concentrado en el sector 5, entre Santa Cruz de lo Serós y Santa Cilia, donde no cayó lluvia y la dificultad geográfica es "más grande".
Mientras en el flanco derecho la lluvia ha caído, las consecuencias de la misma con el barro ha dificultado los trabajos.
"Se están reorganizando y confiamos en que podamos meter una gran intensidad de trabajo y que realmente podamos lograr un anclaje en esa zona", ha explicado Biendicho.
Ante esta evolución, Biendicho se ha mostrado "optimista" si bien ha pedido "prudencia": "Seguimos en una lucha que es larga y aunque ayer tuvimos la fortuna de que verdaderamente impactó la tormenta en la zona que más nos preocupaba, eso no quiere decir que el incendio esté todavía solucionado".
De igual forma ha querido lanzar un mensaje de concienciación: "Que la lluvia no nos cree una falsa sensación de seguridad, que no bajemos los brazos y que, sobre todo, sobre esta falsa sensación de seguridad, llamar a la población a que sea prudente, que no intente acceder por su propia cuenta a los municipios, que no se acerque a las zonas de trabajo".
Ahora la preocupación se concentra en las condiciones meteorológicas ya que según las predicciones vuelven a subir las temperaturas, baja la humedad y se va a producir un cambio en la tendencia del viento. Por lo que ha indicado que "volvemos a tener dos días de dificultad".
Restablecer los servicios básicos
Más allá de los trabajos de extinción, el operativo también se va a concentrar en conocer el estado de las infraestructuras, entre ellas, el suministro eléctrico, la telefonía y el abastecimiento de agua de los núcleos municipales.
Según ha actualizado el consejero, la telefonía ha sido restaurada y no hay problemas. Asimismo, se va a restablecer el suministro eléctrico en los puntos que estaban cortados.
En cuanto al suministro de agua se va a proceder a trabajar con la Dirección General de Salud Pública y el Instituto Aragonés del Agua para validar las infraestructuras de captación, de suministro de agua y la contabilidad.
Si bien, la vuelta de los vecinos se va a estudiar pero "no será en ni hoy ni mañana".
Cansancio
Durante la jornada del lunes se mantiene el gran dispositivo de un millar de trabajadores en el operativo con 42 medios aéreos trabajando en la extinción.
A todos ellos Biendicho ha querido agradecer su trabajo en días que están siendo "muy duros": "Es un incendio muy intenso, la gente está cansada, necesitamos hacer relevos".
Por lo que en estos momentos el consejero pide "tranquilidad, prudencia y trabajo".
