Zaragoza
Publicada

La tarde de este viernes se convirtió en una jornada de máxima tensión para los vecinos de la Almonacid de la Sierra (Zaragoza).

El incendio que se declaró a los pies de la sierra de Algairén movilizó a todos los habitantes del pueblo, que se lanzaron contra las llamas para intentar frenar su avance.

Luis Ángel López, vecino del pueblo, cuenta que se encontraba montando a la Virgen de la Cama cuando una vecina le alertó del fuego. "Luis, toca la campana que se está quemando el monte", recuerda que le dijo. Eran, aproximadamente, "las cuatro menos cuarto de la tarde".

En pocos minutos, las campanas comenzaron a sonar y desde el Ayuntamiento se pidió a los vecinos que acudieran a colaborar.

La respuesta fue inmediata. "Vino muchísima gente, es agosto y el pueblo está lleno", explica Luis Ángel. Tanto se volcaron los vecinos que los caminos llegaron a colapsarse por la cantidad de vehículos. "Muchos tuvieron que dejar los coches y continuar a pie hacia las zonas afectadas", asegura.

Mangueras, tractores y atomizadores se convirtieron en las herramientas de los vecinos durante los primeros momentos del incendio, hasta que llegaron los efectivos de emergencia. "Hicimos todo lo posible entre todos", señala.

La principal preocupación era que las llamas alcanzaran la sierra y pudieran superar el cortafuegos. "Veíamos que se acercaba hacia allí, era muy peligroso porque podía ser una catástrofe brutal", explica.

El viento terminó desplazando el fuego hacia otras zonas, teniendo que confinar el pueblo de Alpartir por la cantidad de humo en las calles. Durante la noche, un cambio en la dirección del cierzo volvió a generar "momentos de máxima tensión". El olor a humo hizo temer que las llamas pudieran avanzar de nuevo hacia el municipio.

"Hubo momentos muy tensos porque la gente intentó apagar todo lo posible, venía el aire de vuelta y tuvieron que salir corriendo: "¡Fuera de aquí, corriendo, que se está volviendo el fuego contra vosotros!", relata Luis Ángel.

El incendio se encuentra actualmente controlado, aunque "todavía quedan zonas de difícil acceso en algunos barrancos". Los medios aéreos continúan refrescando el terreno para evitar que puedan producirse rebrotes y se mantienen a la espera de las lluvias que podrían llegar esta tarde para aliviar el incendio.

Cinco focos distintos

Según explica el vecino, una de las circunstancias que más preocupa a los habitantes es el posible origen intencionado del fuego. "Había cinco puntos muy diferenciados, muy iguales", señala, descartando que una tormenta pudiera explicar estos hechos.

"No ha habido rayos", asegura.

"La gente está desolada. ¿En qué cabeza puede caber quemar el monte, que es patrimonio cultural y material de todos nosotros?", lamenta Luis Ángel.

Explica, además, que este entorno natural tiene "una importancia económica fundamental para la localidad, vinculada tanto al campo como al turismo". Los cultivos de viñedo, almendro y olivo rodean el municipio, y confirma que algunos sufrieron daños por las llamas.

"Está todo muy seco... pero lo más importante es que no hemos tenido que lamentar daños graves ni personales", declara.

Tal fue la magnitud del incendio que pudo apreciarse desde varios kilómetros de distancia. Luis Ángel asegura que, nada más salir por la puerta de la iglesia, se quedó impresionado por la columna de humo. "Era impresionante", afirma.

Tanto es así que el humo llegó a percibirse incluso en Zaragoza capital durante la tarde de este viernes.