La política en Fragen (Huesca) es diferente y está muy alejada de las votaciones farragosas o las disputas entre partidos.
En este pequeño pueblo aragonés no hay nada de esto. De hecho, los comicios y el resto de decisiones que se toman en el día a día vendrían a ser un reflejo de la antigua ágora, pues en Fragen la voz la tienen los propios vecinos.
Y, si ha de llevarse a cabo alguna obra o proyecto en la localidad, lo votan a la antigua usanza: todos juntos y a mano alzada.
Son 31 habitantes censados, aunque viviendo de manera habitual, serían más bien "unos 20 vecinos", asegura Daniel Magallón (alcalde).
Pero, precisamente, la poca población es lo que hace gozar a este pequeño pueblo de regirse por concejo abierto.
De hecho, Aragón es una de las comunidades autónomas con más localidades con este sistema democrático. En España hay unos 100, de los que 70 están en tierras aragonesas.
Pero, ¿qué significa exactamente este modelo de Gobierno? Tal y como lo explica el Boletín Oficial del Estado (BOE), un concejo abierto es cuando los propios vecinos son los que forman la Asamblea Vecinal, en lugar de haber varios representantes que tomen las decisiones en nombre del pueblo (es decir, concejales).
No cualquier pueblo pequeño o pedanía vale. Debe tener, según el BOE, menos de 40 habitantes.
Pese a que no hay ediles, sí tienen un alcalde. En el caso de Fragen es Magallón, quien lleva siéndolo durante 4 legislaturas.
"Es como una comunidad de vecinos"
Los comicios municipales en este pueblo también tienen su aquel. Lejos de las urnas y las papeletas, aquí los habitantes escogen a su candidato todos juntos en una reunión.
"Es parecido a una comunidad de vecinos, aquí tampoco quiere ser nadie el que mande así que no tardamos mucho", asegura Magallón.
Los plenos no se quedan atrás, aunque depende de cada concejo.
En Fragen, muchas veces no son necesarias las reuniones. "Somos tan pocos que, prácticamente, por el 'boca a boca' decidimos las cosas", asegura Magallón.
Y, una vez se tiene claro el objetivo, el siguiente paso es ir al Ayuntamiento de Torla. "Pertenecemos a este Consistorio y es el que, en función del presupuesto, nos paga todo", explica el edil del pequeño pueblo.
Las ventajas de ser pocos son muchas. Más allá de decidir en comunidad, el sentimiento por sacar adelante el pueblo es "muy fuerte", dice el alcalde.
"Nos ayudamos entre todos. Si no lo puede hacer una persona, lo hace otro vecino", asegura, y añade que "siempre hay consenso entre todos porque, al ser pocos, lo más fácil es facilitar las cosas a todos".
Explica, por ejemplo, que en el pueblo "es necesario bombear el agua del depósito" y que lo hacen ellos mismos. "Cuando se gasta bajo yo u otro vecino. El que puede lo hace y no hay protestas", asegura.
Lo mismo cuando "hay un camino que hay que limpiar". "Llamas a alguien para pedir ayuda y nunca hay problema", señala.
Pueblos que han dejado la democracia directa
Fragen no es el único en Aragón con este sistema. En las tres provincias hay casos como este.
También los hay que en su día fueron concejo abierto pero, con el paso de los años y crecimiento de la localidad, han dejado de serlo.
Ejemplo de ello es Las Cuevas de Cañart, en Teruel. Tal y como lo cuenta la alcaldesa, Rafaela Liebana, esta localidad dejó de ser un municipio independiente hace "muchísimos años".
Concretamente, en el año 1969. En esa fecha fue cuando se disolvió su Ayuntamiento y pasó a ser una Entidad Menor anexionada al término municipal de Castellote.
Este pequeño pueblo tiene un total de 76 habitantes fijos. Uno de los cuevanos más conocidos es Álvaro Lafuente Calvo, conocido artísticamente como Guitarricadelafuente.
Lo confesó el propio cantante en su canción 'Guantanamera' en la que dice sobre el pueblo de su abuela materna: "En Las Cuevas de Cañart, la vida es tan bonita, que parece de verdad".
Además, Guitarricadelafuente también estuvo en 'La Revuelta', el programa de televisión de Broncano, donde le confesó al famoso entrevistador algunas de sus anécdotas en el pueblo. Contó, por ejemplo, cuando fue atacado por "muchas pulgas". "Son un poco siniestras, me chupaban la sangre", confesó.
Además de su historia política, esta localidad, ubicada en la comarca del Maestrazgo, es un foco de cultura turolense. Su conjunto histórico, según cuenta la alcaldesa, fue declarado bien de interés cultural en 2004.
Y es que, al igual que muchos otros pueblos de Teruel, Las Cuevas de Cañart se creó en época medieval como un núcleo defensivo de la frontera sur.
