Zaragoza
Publicada
Actualizada

La residencia comarcal La Solana estrena este verano el servicio de terapia ocupacional gracias a la implicación del ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe y su alianza con la Fundación Sanesval.

Ubicado en el pueblo de Aínsa, el centro incorporó esta figura el pasado 6 julio ayudando a impulsar la calidad asistencial de esta residencia de titularidad comarcal, y dando servicio, así, a 57 residentes y 5 usuarios del servicio de día.

La incorporación no responde únicamente a una mejora organizativa, sino que supone reforzar la misión de servicio público que el centro tiene y ofrecer una respuesta adaptada a las necesidades actuales de las personas mayores de Sobrarbe.

Grupo de residentes de La Solana disfrutando de una actividad de cocina.jpeg Ayuntamiento de Aínsa

En sus orígenes la misión principal de las residencias era la de proporcionar alojamiento, alimentación, cuidados básicos y atención sanitaria. Esa realidad ha cambiado, pasando de modelos asistenciales centrados en la enfermedad a otros centrados en la persona.

La incorporación de esta figura de terapeuta ocupacional busca reforzar precisamente ese modelo de cuidados centrados en la persona que la residencia ya venía realizando.

“Esta iniciativa representa una inversión en calidad de vida, en prevención y en excelencia asistencial. Es una apuesta por el presente y por el futuro de la Residencia Comarcal de la Tercera Edad Sobrarbe”, explica Susana Pérez, concejala de Bienestar Social del ayuntamiento de Aínsa y consejera de Acción social en la comarca de Sobrarbe.

“El objetivo ya no es únicamente atender necesidades, si no el mantenimiento de la autonomía personal, la prevención del deterioro funcional y cognitivo y la promoción de una vida significativa dentro de la sociedad”, apunta Pérez.

Nuevo servicio de terapia ocupacional en La Solana. Ayuntamiento de Aínsa

En ese sentido, la directora de la residencia Laura Castán aplaude la reciente incorporación, señalando que La Solana “presta un servicio esencial para toda la comarca. Su función trasciende la atención sanitaria y asistencial, convirtiéndose en un espacio donde las personas mayores continúan desarrollando sus proyectos de vida, mantienen vínculos con el territorio y reciben una atención profesional sin perder el contacto con su entorno social y familiar. Estamos muy agradecidos al ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe por poner tanto empeño en que este nuevo servicio sea una realidad”.

Para la comarca de Sobrarbe, caracterizada por su dispersión geográfica, el envejecimiento de la población y la fuerte identidad de sus pueblos y sus gentes, la residencia desempeña un papel de cohesión social fundamental.

"Para muchas familias representa la posibilidad de que sus seres queridos permanezcan cerca de su lugar de origen, conservando sus relaciones personales y su sentimiento de pertenencia, “y este valor, profundamente humano, es el eje de todas las decisiones estratégicas del centro”, añade Castán.

En sus 35 años de historia, han sido atendidos 460 residentes y familias con circunstancias y necesidades de atención diversas.

En la residencia hay en estos momentos 30 trabajadoras para atender a las personas residentes, la mayoría mujeres de Sobrarbe, las 24 horas los 365 días del año.

Del nuevo servicio terapéutico se benefician los 57 usuarios que residen en el centro, los 5 usuarios del Centro de Día, las familias y las propias trabajadoras que demandaban dicho servicio, tan necesario para mantener la funcionalidad de los mayores.