Zaragoza
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El verano aragonés vuelve a latir al ritmo de la tradición, con un notable resurgir de los festejos taurinos en numerosos municipios de la comunidad. Tras años marcados por restricciones y dudas sobre su continuidad, las plazas y calles recuperan protagonismo con una programación más amplia y una creciente implicación vecinal.

Este renovado impulso no solo refleja el arraigo cultural de estos eventos, sino que también pone sobre la mesa la importancia de cumplir con una serie de requisitos organizativos, legales y de seguridad que garanticen su correcto desarrollo en una temporada que se prevé especialmente intensa.

Para ello, desde el Gobierno de Aragón se ha elaborado una guía de buenas prácticas que recopila todo lo que se debe saber a la hora de preparar este tipo de festejos, con el objetivo de que los organizadores tengan toda la información para anticiparse a cada detalle.

Así, se ha preparado un documento de más de cien páginas que recoge documentación y facilita toda la labor a los presidentes de estos festejos que, en buena medida, son los propios alcaldes.

Al final del documento, se ha preparado una ‘check-list’ para acompañar a estos alcaldes en la tarea de revisar, prevenir, y comprobar que todo se ha cuidado hasta el más mínimo detalle. A través de 19 preguntas, se pretende no dejar absolutamente nada al azar y tener la máxima certeza de que todo está perfecto para que el público solo tenga que centrarse en disfrutar del festejo.

En concreto, se incluyen preguntas como si se encuentran las ambulancias y servicios médicos preceptivos, si se ha comprobado el vallado, la presencia de veterinario, que no hay presencia de menores de 16 años, que se han limpiado los corrales, o si se cuenta con al menos un punto de agua con manguera.

Extracto de la Guía de Buenas Prácticas en los Festejos Taurinos Populares Gobierno de Aragón

Esta ‘check-list’ no tendrá valor normativo ni tenerla rellena será un requisito para la celebración de eventos, pero todo lo que se incluye en ella sí es de obligado cumplimiento para los organizadores.

Entre otras cuestiones, el documento menciona una serie de recomendaciones para la mejora del bienestar animal, tanto en el transporte como en los corrales o durante el transcurso del festejo.

De este modo, se recomienda el cubrir con arena, si no todo, si la mayor parte del recorrido o plaza que vayan a realizar las reses de lidia ya que el asfalto resulta muy abrasivo para las pezuñas y pueden llegar a ocasionar heridas y sangrado. Además, se debe evitar llegar al agotamiento de las reses de lidia, así como cualquier tipo de práctica que pueda ocasionar daño o maltrato al animal.

En el caso de los toros embolados, la embolada debe llevarse a cabo en el menor tiempo posible, de forma que solo participen en esta práctica personas formadas y con experiencia en la materia. Si alguna de las bolas se descolocase o doblase y quedase en una posición que pudiese causar quemaduras o lesiones al animal, se procederá inmediatamente a apagarla y a retirarla del cuerno. Se recomienda que el tiempo no sea mayor de 30 o 40 minutos.

Igualmente, la llegada de los animales de lidia al corral debe de producirse con al menos 30 minutos de antelación para poder realizar las inspecciones veterinarias y verificar la ausencia de lesiones. El veterinario es quien debe de velar por el bienestar animal en los festejos populares y por lo tanto el que debe de indicar en el acta de reconocimiento que se cumplen o incumplen estos apartados.

Con esta guía, desde el Gobierno aragonés reivindican la figura de los alcaldes para custodiar el legado y la identidad cultural de los pueblos, por lo que esperan que esta guía permita facilitarles las labores de organización de los festejos.

"La mejor forma de proteger a nuestros vecinos, a los participantes, a los colaboradores y a los propios ayuntamientos es la prevención. Anticiparse, revisar cada detalle y comprobar que todos los requisitos están correctamente cumplidos constituye la herramienta más eficaz para evitar riesgos", destaca la directora general de Administración Local, Marina Sevilla, en un texto en el propio documento.