Zaragoza
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El Ministerio de Hacienda ha concedido a las comunidades autónomas un margen de déficit del 0,1% del PIB para el próximo 2027, uno de los datos clave con los que cada región aprueba sus presupuestos.

Este 0,1% de déficit supone que Aragón podrá gastar en 2027 unos 55 millones de euros más de lo que ingrese.

Una cifra que se ha quedado lejos de las expectativas con las que el Gobierno de Aragón acudía a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, un órgano en el que están representadas todas las comunidades autónomas y el propio Ministerio de Hacienda.

El consejero del ramo, Roberto Bermúdez de Castro, se ha desplazado a Madrid aspirando a conseguir un 0,2 o 0,3% de déficit, lo que habría podido elevar el gasto en 160 millones de euros, pero, finalmente, no ha sido posible.

“Ha sido la línea que todos esperábamos. El Gobierno de la nación se ha quedado la mayor parte del gasto social, más del 90%, y a las comunidades nos dejan un pequeño margen para actuar. Nos hemos manifestado absolutamente en contra”, ha expuesto Bermúdez de Castro.

Para el Ejecutivo aragonés, no tiene sentido que el Estado se quede con la mayor parte del déficit cuando son las comunidades autónomas las que gestionan la sanidad, la educación y los servicios sociales, que suponen las principales partidas de un presupuesto.

“Tenemos más de 100 millones que no da el Estado a las comunidades. Es un grave quebranto para las cuentas. Para seguir subsistiendo, tendremos que detraer partidas de mantenimiento de carreteras u otros temas importantes, y que el Estado debía ser coherente”, ha afirmado el consejero de Hacienda.

El nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, ha presidido esta reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, en la que ha propuesto establecer objetivos de déficit asimétricos por autonomías, teniendo en cuenta la situación fiscal diferente de cada una.

La financiación autonómica, a final de mes

No ha sido un tema a tratar en este encuentro la reforma del modelo de financiación autonómica, uno de los grandes debates sobre la mesa del Ministerio de Hacienda. Las comunidades han pactado que se hablará de ello a final de este mes, pese a que la proximidad de unas elecciones generales, que, en el mayor plazo, serían dentro de un año, hace inviable un acuerdo.

“Se debe abordar urgentemente, pero después de unas nuevas elecciones generales. Debe haber más normalidad y tranquilidad. Hoy por hoy, con el lío que hay en el Congreso, con un Gobierno sin estabilidad parlamentaria, lo que puede suceder es que las comunidades que sustentan al Gobierno, principalmente Cataluña, provoquen que el modelo esté viciado para favorecerles y perjudicar a otras comunidades”, exponía Bermúdez de Castro antes de entrar a la reunión.

Para Aragón, esta reforma debe hacerse por consenso entre las comunidades del régimen común, en el que no están País Vasco y Navarra, y con las peculiaridades de cada región sobre la mesa.

“Deben tenerse en cuenta cuestiones como la despoblación, la orografía y el envejecimiento, y lo que cuesta prestar un servicio en Aragón, a diferencia de Madrid, Andalucía, Valencia o Cataluña. La reforma debe hacerse entre todos”, ha afirmado.