Zaragoza
Publicada

La noche es clave para el gran incendio de Tamarite de Litera que podría darse por estabilizado según evolucionen las horas y los trabajos de extinción.

El fuego ha dejado una estimación de 2.500 hectáreas quemadas, de las cuales un 20% es suelo forestal. Sin embargo, el incendio mantiene un perímetro de afección de 4.400 hectáreas tras ser iniciado por "la chispa" de una máquina agrícola.

El fuego se originó el jueves en torno a las 11.00 horas, y, cuando se pensaba dar por estabilizado, devoró 4.000 hectáreas en apenas cuatro horas, fruto de las altas temperaturas, el fuerte y caliente viento, y el cereal del terreno.

"La quema agrícola es mucho más veloz que la forestal, porque la humedad es inferior, el combustible es muy fino y la velocidad de avance es muy superior al forestal. Cuando entró en el monte, hubo un frenazo y no avanzó en la misma velocidad. El arbolado mantiene humedad que permite ralentizar el incendio. En el cereal ha avanzado más rápido que las personas andando", explicaba el director general de Interior y Emergencias, Miguel Ángel Clavero.

La situación del incendio sumada a las condiciones meteorológicas ha supuesto la activación del nivel de alerta rojo plus por riesgo extremo de incendios, una medida excepcional que es la segunda vez que se impone.

Además, el virulento incendio ha provocado que cuatro municipios tuvieran desde las 11.30 el corazón en un puño por el futuro de sus pueblos.

Los 240 vecinos de Calasanz (55), Azanuy (180) y Alins (5) están siendo los principales perjudicados ya que en la tarde del jueves se les ordenó la evacuación por precaución y solo han podido hacer un viaje exprés junto a la Guardia Civil este viernes por la mañana para recoger sus pertenencias. Aunque se ha abierto la posibilidad de que Calasanz sea el primero en volver según la evolución del fuego.

Mientras tanto, Fonz ha estado mirando con precaución cómo parecía que el incendio se les venía encima. No fueron evacuados pero sí se les dio la orden a final de la tarde del jueves de confinamiento preventivo que ha sido levantado a lo largo de la mañana del viernes.

El gran incendio que se mantiene activo en Tamarite de Litera ha supuesto el despliegue masivo de operativos en el terreno sumando en momentos hasta 300 efectivos. El dispositivo de Infoar fueron los primeros en llegar y mantienen un gran refuerzo en el terreno que se enfoca en el trabajo del franco derecho.

Sin embargo, la envergadura del fuego ha ocasionado la necesidad de entrada de personal del Ministerio de Transición Ecológica del Gobierno de España y luego el apoyo de medio centenar de miembros de la UME al ser activados al ampliar la emergencia a nivel 2.

La colaboración, como bien ha recalcado el consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, ha sido "de 10" por parte tanto del Estado como de las Comunidades Autónomas. Desde comunidades limítrofes se ha contado con el apoyo de medios aéreos de Cataluña, Valencia y Castilla y León.

A estos que se dedican a la extinción del incendio se deben añadir personal del Instituto Aragonés de Servicios Sociales, voluntarios de Cruz Roja y agentes de la Guardia Civil. Además de decenas de agricultores que desde sus tractores están siendo claves para la creación de cortafuegos y evitar que el incendio siga ampliándose, se acerque a sus pueblos y arrase con sus cosechas.

Por otra parte, la situación meteorológica está siendo uno de los factores claves en este incendio ya que las altas temperaturas y la dirección del viento ha dificultado que se pudiera controlar desde el inicio. Si bien este viernes parece que ha dado una tregua ya que como informaba la directora de extinción de Infoar, Cristina Lafragueta, durante la tarde la meteorología ha dejado trabajar y mejorar la situación.

A pesar de ello, desde el Gobierno de Aragón siguen manteniendo "prudencia" en el desarrollo del incendio.

Cuando cae la noche por segunda vez consecutiva siguen los trabajos tras la retirada de los medios aéreos, las brigadas terrestres siguen trabajando en el terreno en una noche que se prevé intensa ya que como ha reiterado en varias ocasiones se trata de unos trabajos que "van para largo".

Tres años de calma

Este incendio ocurre en un periodo en el que relativamente la situación en Aragón era positiva al estar aún húmeda la vegetación. Aunque si bien la directora general de Gestión Forestal, Ana Oliván, incidía en una entrevista con EL ESPAÑOL DE ARAGÓN la necesidad de que volviera a llover ante las altas temperaturas que se estaban alcanzando tan pronto de la temporada de incendios.

El fuego de gran envergadura por superficie afectada se trata del primero tras cuatro años. El último gran incendio del que se tiene constancia que ocurrió en Aragón fue en Ateca cuando un incendio forestal arrasó casi 14.000 hectáreas de masa arbórea en 2022 de 11 municipios.

Mismo año en el que se vivió uno de los peores veranos en cuanto a incendios forestales cuando ardieron 21.532 hectáreas, por delante del año 2009 cuando se tiene constancia de 19.648,41 hectáreas afectadas.

Un periodo que se ha mantenido estable en estos últimos tres años ya que las informaciones oficiales del Gobierno de Aragón señalan que el incendio de mayor envergadura de 2025 fue en Tolva con 47 hectáreas quemadas, en 2024 el de Biota con 460 hectáreas y en 2023 en San Agustín con 840 hectáreas quemadas.