La presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló, ha lanzado este jueves una contundente defensa de la independencia judicial frente a la creciente ola de cuestionamientos y ataques dirigidos contra jueces y tribunales.
“Los jueces deben ser protegidos de presiones o injerencias externas, vengan de donde vengan”, ha advertido, en una clara respuesta a las descalificaciones, sospechas y campañas de descrédito que, a su juicio, amenazan el normal funcionamiento del Estado de Derecho.
Durante la clausura de las XXI Jornadas de Presidentes y Presidentas de Tribunales Superiores de Justicia, celebradas en Zaragoza, Perelló ha reivindicado la fortaleza de la Justicia frente al ruido político e institucional y ha garantizado que el Poder Judicial seguirá ejerciendo su función con firmeza, independencia y respeto a la legalidad.
“El Poder Judicial va a seguir firme, trabajando y cumpliendo con su responsabilidad constitucional”, ha asegurado, dejando claro que los jueces no entrarán en “debates estériles” ni en confrontaciones que solo contribuyen a erosionar la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
La presidenta del CGPJ ha defendido además que la respuesta de la Justicia a los ataques no será la confrontación, sino la serenidad institucional. “El Poder Judicial seguirá manteniendo el debido respeto a los demás poderes del Estado”, ha señalado, aunque ha dejado entrever su preocupación por determinadas actitudes que buscan desacreditar resoluciones judiciales o poner bajo sospecha la labor de los magistrados.
Perelló ha sido especialmente contundente al denunciar que las presiones contra los jueces “no son propias de una sociedad democrática avanzada ni de un auténtico Estado de Derecho” y que vulneran el principio básico de lealtad institucional sobre el que debe asentarse cualquier democracia sólida.
En defensa de la carrera judicial, ha reivindicado el trabajo de unos profesionales que ejercen su labor “en silencio y lejos del ruido público”, resolviendo cada día conflictos que afectan directamente a los ciudadanos. “El esfuerzo, la responsabilidad y la vocación de servicio definen a los jueces españoles, que también son jueces europeos y que desempeñan su función con absoluto compromiso con la ley”, ha destacado.
Ante las críticas y presiones, Perelló ha prometido que la independencia judicial permanecerá “inmutable” y seguirá siendo el pilar esencial sobre el que se sustenta la función jurisdiccional. “Los jueces ejercen su función con independencia, imparcialidad y plena autonomía de criterio”, ha subrayado.
"La democracia no termina en las urnas"
La presidenta del órgano de gobierno de los jueces también ha aprovechado su intervención para reivindicar una concepción más amplia de la democracia, alejándola de la idea de que la legitimidad política derivada de las urnas puede justificar cualquier actuación.
“Los votos recibidos no legitiman cualquier decisión de los representantes públicos”, ha afirmado. “Toda actuación está sometida a la ley, al Derecho y a los mecanismos de control previstos por el ordenamiento jurídico, sin espacios de inmunidad ni privilegios ajenos al escrutinio judicial”, ha añadido.
Para Perelló, el papel de los jueces resulta esencial precisamente porque garantiza que todos los poderes públicos actúen dentro de los límites que marca la Constitución. “El juez que revisa la actuación de los poderes públicos sirve a la voluntad popular en su máxima expresión: el respeto a la Constitución y al Estado de Derecho”, ha defendido.
Como cierre, lanzó una reflexión que resume el núcleo de su mensaje y que supone una reivindicación directa del papel de la Justicia como contrapeso democrático: “La democracia no se agota en el voto. La democracia se cumple también cada vez que una persona, cualquiera que sea su poder o condición, encuentra un juez independiente que resuelve conforme a la ley”.
