Los bares de Zaragoza se preparan ya para un junio Mundial. Los primeros partidos de la Copa del Mundo y el debut de la Selección Española contra Cabo Verde dentro de siete días hacen que el sector afronte con gran optimismo las próximas semanas. Motivos no faltan, ya que un evento de estas características puede llegar a disparar la facturación hasta un 20%.
El fútbol es "un aliciente" para la hostelería. Aunque no hay cifras oficiales, el impacto es "siempre positivo". Lo cuenta Luis Femia, gerente de la Asociación de Empresarios de Cafés y Bares de Zaragoza y Provincia. Las retransmisiones del Real Zaragoza han seguido atrayendo a miles de personas esta temporada pese a los malos resultados, pero cuando se habla de La Roja, el efecto es multiplicador. Sobre todo conforme se van avanzando fases de la competición.
Aquí, tener proyector o pantalla gigante marca la diferencia. También ayuda tener varios televisores para garantizar una buena visión desde cualquier punto del local.
Este último es el caso del Veltins, un pub de La Almozara que se ha convertido, para muchos, en punto de encuentro cuando hay partido. "Tenemos varias teles para ver los partidos desde todas las mesas. Echaremos todos los del Mundial pero, evidentemente, cuando más se nota es cuando juega España", cuenta Luisa, su responsable.
Allí, la decoración está pensada, incluso, en torno al fútbol.
Las retransmisiones deportivas hacen que se consuma más, y cuando se trata de la Copa del Mundo, no hay rival. "Otros años se ha notado bastante y esperemos que este también", agrega.
El mejor ejemplo se vio en 2024, cuando la Selección se alzó campeona de la Eurocopa que se disputó en Alemania. En esta ocasión, los efectos empezarán a verse a partir de este jueves, día de la gran inauguración.
Mismo personal
El aumento de la facturación no repercutirá, sin embargo, en la contratación. "Los días clave se seguirán cubriendo con plantilla ordinaria. Lo que se suele hacer, en muchos casos, es redistribuir la jornada", apunta Luis Femia.
El 'efecto Mundial' y el buen tiempo de junio, que podría dejar máximas de hasta 36 grados esta semana, hace que la hostelería empiece con optimismo la segunda mitad de este incierto 2026, en el que la inestabilidad internacional por la guerra de Irán amenazaba con retraer el consumo.
Otra de las claves del 'efecto Mundial' será si se ponen pantallas gigantes en la plaza del Pilar o el pabellón Príncipe Felipe como en otras ocasiones, una competencia que haría que los bares perdiesen parte de su tirón.
La facturación de estas próximas semanas será clave para el balance estival. Aunque en julio se mantendrá parte del pulso, agosto suele ser un mes discreto, en el mejor de los casos. El hecho de que muchas familias cojan vacaciones hace que un buen número de hosteleros aprovechen también para cerrar y dar descanso al personal.
Esto se ve especialmente bien los días previos y posteriores al 15 de agosto, cuando la ciudad se suele quedar prácticamente desierta.
Incertidumbre con el Real Zaragoza
La ilusión de las próximas semanas contrasta con la incertidumbre que rodea a la primera temporada del Real Zaragoza y la SD Huesca en Primera RFEF.
Los hosteleros admiten no saber cómo va a reaccionar el público y cómo va a afectar el descenso de categoría a su facturación. Tampoco hay certezas en lo que respecta a los derechos de retransmisión y a cómo pueden terminar afectando a los paquetes de contratación.
Con todo, confían en que el tirón del Real Zaragoza y el objetivo de volver a Segunda División animen a los aficionados a seguir yendo al bar para ver a su equipo.
