Zaragoza
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La Torre del Agua de Zaragoza suma un capítulo más a su rocambolesca historia para instalar una iluminación exterior “espectacular” que la convierta en uno de los referentes de la capital aragonesa.

A todos los problemas y entresijos con los que ha tenido que combatir en los últimos meses desde que se lanzó el concurso, ahora se suma la interinidad de un Gobierno de Aragón que bloquea todo el trabajo diario de una administración.

Tal y como dicta la Ley, un Gobierno en funciones no puede conceder subvenciones de forma directa ni autorizar expedientes de contratación cuyo valor estimado supere los 3 millones de euros.

Y este, en concreto, ascendía a casi 6 millones de euros, por lo que el contrato, que depende de la sociedad Expo Zaragoza Empresarial, tendrá que quedar aparcado hasta que se forme un nuevo Gobierno.

Así lo reconocen desde el Departamento de Fomento, que no esconden que, llegados a este punto, tiene todo el sentido esperar a que haya un nuevo Gobierno.

El concurso se declaró desierto el pasado 21 de enero, después de una pugna con la UTE entre Aneum Led y Fibratel, excluida finalmente después de revisar en dos ocasiones su oferta técnica. La intención del Gobierno era lanzar un nuevo contrato, pero la premura de las elecciones ha obligado a retrasar todo el proceso.

En la primera valoración, ambas empresas recibieron un 13,5 sobre 35, por debajo del mínimo de 15 puntos, pero el Tacpa -tras el recurso que presentaron- entendió que esa valoración era “desproporcionada y arbitraria” y obligó a reevaluarla.

Sin embargo, poco cambió la decisión inicial, ya que la segunda nota volvió a ser la misma, 13,5 puntos, e incluso con afirmaciones más contundentes, tildando de “inútil” parte de la documentación aportada.

Pero esta no ha sido la única interferencia que ha sufrido el concurso público. Prácticamente, desde el primer día, se han sucedido los contratiempos, empezando porque dos de las candidatas, Telefónica y Bienvenido Gil, fueron excluidas en el primer corte por cuestiones formales.

La intención del Gobierno aragonés era que esta iluminación estuviera instalada para la reapertura de este icónico edificio de la Expo de Zaragoza en febrero de 2027, coincidiendo con la celebración de un Congreso Mundial de Logística. Sin embargo, esa fecha ya no será posible.

El pliego de condiciones marca un plazo de ejecución de 10 meses, si bien, entre la formación del nuevo Gobierno y la apertura de un nuevo concurso desde cero, es ya imposible que la nueva iluminación esté instalada en febrero de 2027, lo que obligará a buscar otra solución para que la Torre del Agua luzca todo su esplendor.

Mientras, lo que sí está ya en marcha son los trabajos de adecuación de su interior. En concreto, se construirá un mirador en la planta 25, un espacio para un restaurante en la 23 y dos salas de exposiciones. También se abordará la reparación de elementos arquitectónicos de la fachada, el cerramiento de ascensores de emergencia o la instalación de plazas de aparcamiento en un sótano.