Zaragoza
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El primer día de la huelga ferroviaria se vive con caras de resignación entre los pasajeros de la Estación Delicias de Zaragoza. Un ambiente de calma y largas esperas es lo que se puede ver entre los usuarios de la alta velocidad.

Los carteles informativos se tiñen de rojo para avisar de los retrasos en muchos de sus trenes, que algunos acumulan hasta más de dos horas, como el 9.10 con destino Barna, que se prevé que salga a las 11.44. Misma hora para el que tenía previsto salir a las 10.04 dirección Barcelona Sants.

Por el momento son cuatro los trenes que se ven como cancelados y suprimidos. El de 10.23 con destino Miraflores, 10.30 Teruel y Valencia, y Casetas a las 10.57 están suprimidos. Por su parte el Iryo con destino Barcelona Sants a las 10.58 ha sido cancelado.

Esa mala suerte ha corrido Alba. Esta joven de Zaragoza, que tiene que viajar hasta Ciudad Real, le ha salvado su propia previsión: “Sabía de la huelga y miré ayer la aplicación de Renfe para ver cómo estaba mi tren”, confiesa a las puertas de pasar el control de seguridad.

Este buen hacer de la joven provocó que se diera cuenta que su tren de las 16.00 con destino Madrid había sido cancelado. Eso sí, como ella misma denuncia “nadie me ha avisado y me he enterado por mi cuenta porque Renfe no me ha dicho nada”.

Ante esto, la joven corrió a llamar a la compañía ferroviaria para cambiar su billete a uno más temprano este lunes. Aunque parece que la mala suerte le persigue: “Ya pone que hay más de una hora de retraso”. Se supone que esta joven tiene que coger el tren a las 11.40 aunque no lo tiene por seguro.

Junto a ella se encuentra Juanma que va destino Barcelona y prevé una jornada larga de esperas: “Ahora mismo mucha incertidumbre”, reconoce.

Este joven también adelantó su tren al mediodía para poder tener más tiempo para viajar por posibles contratiempos. Igualmente asegura que lo más importante “es llegar a destino”.

Ante este primer día de huelga estos dos jóvenes amigos manifiestan que la respetan, pero esperan “que no afecte mucho al servicio”.

Hacia Gerona viaja Claudia. Esta joven estudia en la ciudad catalana y mira con mucho agobio el panel de control. “Tengo que llegar a una clase obligatoria, hacer trabajos y estoy bastante agobiada”, subraya.

Esta joven es pasajera de uno de los trenes de más demora, ya que se suponía que iba a viajar a las 9.10 y “ya lleva por lo menos cuatro o cinco retrasos”.

Así la huelga la vive con cierta resignación porque “apoyo la lucha por sus derechos y mejorar las vías, pero no a coste nuestro”.

A Raquel le ha pillado también con prisas por llegar al trabajo en Barcelona. Así admite que “me ha tocado reajustar la agenda por los retrasos”.

Y es que estudiantes es lo que más se ve en esta mañana de lunes en la estación Delicias de Zaragoza. Jorge va con destino a Madrid y se muestra algo más optimista: “Si no puedo viajar en tren ya lo haré en bus, no hay problema”.

Así la mañana en Delicias se vive con ir y venir de maletas, muchas caras levantadas para mirar los carteles informativos y colas en las cabinas de información de Renfe para informarse de sus trenes.