Los retrasos de la alta velocidad podrían provocar pérdidas de más de 1,5 millones de euros al mes a las pymes de Aragón. La pequeña y mediana empresa augura una afección "directa" a la productividad y alerta de la difícilmente recuperable "pérdida de confianza" que se está generando.
El secretario general de Cepyme Aragón, Carmelo Pérez, advierte de que, más allá de los problemas a los que se están teniendo que enfrentar los particulares, el daño está siendo especialmente grave para el mundo empresarial.
La Confederación estima que una demora media de 30 minutos tiene un coste de 38 euros, o lo que es lo mismo: hasta 75.000 euros por día laborable.
El problema es que, estos días, las esperas están siendo mucho mayores: de entre una y dos horas.
La "fluidez" que se había generado en el corredor Madrid-Zaragoza-Barcelona se ha visto enormemente alterada desde el trágico accidente de Adamuz, de ahí que desde Cepyme pongan el acento en la necesidad de que este escenario de incertidumbre se corrija a la mayor brevedad.
Las restricciones temporales de la velocidad en varios puntos del trazado no solo están produciendo un aumento de los tiempos sino que están disparando los costes indirectos.
El resultado de estas alteraciones es una clara pérdida de oportunidades. "Se van a producir menos visitas comerciales y va a haber una menor capilaridad de ventas. Nos pone en una situación de desventaja", lamenta Pérez.
Pero las consecuencias no acaban ahí. Las demoras también van a tener repercusión en la logística y las cadenas de suministro, dado que aunque las mercancías van por otro lado, las personas que tienen que finalizar esos contratos se mueven en alta velocidad.
La ‘nueva normalidad’ instalada en la estación de Delicias amenaza, además, con echar por tierra todo el trabajo de promoción turística que se venía haciendo en los últimos años, los congresos y todo lo relacionado con la economía urbana. Es, en definitiva, un riesgo para la ‘Marca Aragón’.
Aunque cuantificar todo esto es difícil, Cepyme ha sacado la calculadora y ha hecho una estimación en función del número de viajes y los costes-hora.
Así, esos 1,5-1,6 millones de euros de afección podrían multiplicarse por cada uno de los meses que persista esta situación o incluso agravarse, ya que el cálculo está hecho con el mejor de los escenarios.
Es decir, con esperas de media hora que se quedan cortas con lo que se sigue viendo, cada día, en la estación Intermodal.
Lo peor, a juicio de los empresarios, es que ya no hay planificación posible. Antes, ir a Madrid costaba apenas hora y cuarto, mientras que ahora solo la ida "se va a las tres horas".
"Si hay que perder tres horas en ir y casi otras tres en volver al acumularse los retrasos por la tarde, ir a Madrid en el día, que antes se hacía con una facilidad tremenda, se hace ahora mucho más complicado. Yo he tenido que cancelar ya más de un viaje", reconoce el secretario general.
Desde Cepyme entienden que la seguridad es lo primero, pero creen que tienen que ponerse todos los recursos y medios necesarios para que los problemas duren lo menos posible; que ha de aprovecharse el recorte de trenes anunciado este lunes por Adif para que este mal trago no vaya a mayores.
"La incertidumbre que se está creando tanto en el tejido empresarial como en la ‘Marca Aragón’ para las futuras inversiones es muy negativa. La pérdida de confianza es mucho más difícil de cuantificar y, sobre todo, de recuperar", avisa.
