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Jorge Pueyo Sanz (Fonz, Huesca, 1995) es una de las voces más reconocibles del aragonesismo político. Abogado de formación, presentador de televisión y divulgador de la lengua aragonesa, regresa de Madrid como candidato de Chunta Aragonesista (CHA) y con la cabeza tan alta como cuando entró en el Congreso hace dos años para defender a su tierra.

Pueyo dice estar contento por volver, sobre todo porque la política aragonesa "tiene más barro" y es mucho "más entretenida". Además, estas elecciones, CHA aspira a "crecer" y no se conforma con los tres diputados actuales.

Entre sus prioridades está la de conseguir una mejor conexión ferroviaria para Aragón, así como hacer frente al problema de la vivienda "quitando los impuestos de la primera vivienda a los jóvenes" y mejorar la Sanidad y la Educación en la Comunidad. Asegura que tiene miedo al futuro con ciudades donde "importe más una smahs burguer que su gente" y defiende "el sentimiento de comunidad" frente al 'sálvate tú' que dice que alimentan partidos como Vox.

¿Qué siente uno al volver de Madrid? ¿Ha visto la política aragonesa muy cambiada?

La política aquí me parece mucho más entretenida. Es verdad que en Madrid era muy fácil todo. Porque, claro, de 13 diputados aragoneses el único que hablaba de temas de Aragón era yo. Me quedaba solo en muchas ocasiones, en votaciones o incluso intervenciones. No salía ningún diputado aragonés a hablar. Ha sido muy fácil presentar iniciativas, por ejemplo, era el diputado que más proposiciones ha hecho sobre la despoblación.

Aquí, en Aragón, hay barro, en el buen sentido de la palabra. Me gusta que haya debate político y que no todo sea un camino de rosas.

Pese a estar fuera, Azcón le ha nombrado en más de una ocasión, y usted mismo ha dicho que le tiene ganas…

Azcón me tiene ganas, lo ha demostrado en muchos debates del Estado de Aragón y en entrevistas. Y bueno, yo a él también le tengo ganas, claro que sí.

La izquierda se presenta rota a las elecciones. ¿Cree que les va a pasar factura?

Desde Chunta Aragonesista, después de 40 años de historia, por primera vez nos habíamos planteado la posibilidad de hacer una unión de las izquierdas. Queríamos una mesa a cinco donde cupiésemos todos. No ha sido posible.

El drama es que vemos partidos estatales que lo que quieren es medirse los unos a los otros y han puesto por delante sus intereses partidistas a la unión de la izquierda. Estoy hablando de Izquierda Unida y de Podemos.

¿Cree que CHA capitalizará parte del descontento contra el PSOE de Pedro Sánchez?

Bueno, tenemos la suerte de que Chunta Aragonesista en ningún momento ha formado parte del Gobierno. Simplemente hemos estado dentro de un grupo, que es el Grupo Plurinacional Sumar, que sí que daba apoyo a ese Gobierno.

Pero vamos, desde Chunta Aragonesista hemos tenido la suerte de poder tomar distancia siempre que ha habido que defender los intereses de Aragón. Dijimos que íbamos a ser la voz de Aragón y lo hemos conseguido. Yo creo que poca gente se puede venir del Congreso con la cabeza tan alta como cuando entró. Eso es una apisonadora de ilusiones y de sueños y, en mi caso, sinceramente, me voy muy contento porque sí que hemos mantenido la dignidad de Aragón en todo momento.

¿Firma mantener los tres diputados?

No. Tal y como están las encuestas y la pulsión en la calle, no. Me decía el otro día el asesor de Labordeta, Paco Pacheco, que conmigo les pasa como con él: que me paran por la calle y me preguntan. Vemos eso también en las redes sociales. Entonces no, aspiramos a crecer.

De todo lo que reclamaban, ¿qué ha quedado sobre la mesa?

Toda la ley de presupuestos generales del Estado. Desde el cercanías a esa segunda línea del tranvía; la A68 para Teruel, que es imprescindible para toda la ribera baja del Ebro; la A21; la A22; o la A23. Nos hemos quedado con una financiación al final que no ha llegado, no se va a llegar a concretar en nada. Hemos visto como, al final, la privatización sigue avanzando, todos los casos de corrupción que hemos atacado desde Chunta Aragonesista. También el clúster del maestrazgo y que, desde el primer momento, hemos pedido una reordenación de las renovables, que también se ha quedado ahí.

La legislatura para mí ha sido un fracaso, sobre todo por la incapacidad del Partido Socialista para regular la vivienda. No poner ningún tipo de tope a los alquileres y decir que la economía va como un tiro. Que es cierto, la macroeconomía va muy bien, pero si la gente no lo nota en el bolsillo… la economía puede ir como quieras, que la gente está desesperada.

La legislatura para mí ha sido un fracaso, sobre todo por la incapacidad del Partido Socialista para regular la vivienda.

Menciona la segunda línea del tranvía, ¿podemos esperar sentados si depende del Gobierno de España?

Desde luego. Pocas esperanzas. Desde CHA decimos, precisamente, que el 50% de la financiación, como prometió el Partido Socialista en campaña electoral en 2019, fuera abonada por el Estado Central, otra parte fuera abonada por Europa y luego que el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza pagasen una parte más pequeña.

Pero claro, esto también es ver hasta dónde cumplen las promesas electorales. Es muy fácil hacer una proposición no de ley en las Cortes de Aragón para que esto se apruebe, pero luego donde se decide... ahí siempre nos encontramos solos Chunta Aragonesista.

Usted tiene 30 años. Imagino que tendrá muchos colegas de su edad. ¿Les resulta fácil encontrar vivienda? ¿Cuál es la receta de CHA?

Pues sí, cuando hablamos de la juventud estamos hablando, por hacer un poco de análisis, de que el 15,3 % no se puede llegar a emancipar antes de los 30 años. Un tercio de esos jóvenes trabajadores están en riesgo de pobreza. Amigos míos o compañeros de piso míos no llegan a fin de mes. Yo cuando trabajaba de abogado cobraba 1.080 euros, ganaba más cuando estuve trabajando de camarero.

Con esos sueldos es que es imposible y más tal y como están los precios y sobre todo si la vivienda, como estamos viendo a día de hoy, se te lleva el 93,6% del salario. ¿Ahí que podemos hacer? Declaración de zonas tensionadas; regular los alquileres de temporada; topar los precios del alquiler; no dar ayudas a los propietarios, a los rentistas y, sobre todo, a aquellos grandes fondos que ya a día de hoy el 60% de la vivienda está comprada a tocateja y, mayoritariamente, por estos grandes fondos de inversión.

Sobre todo una medida de la que no se habla, pero creo que también sería muy positiva, sería la de dar una ayuda indirecta para una primera vivienda a los jóvenes. Que no tengan que pagar impuestos para la compra de su primera vivienda y única, si tienen más propiedades no. Para muchos eso es una barrera de entrada que le imposibilita llegar a tener esa primera vivienda y por eso nunca se van a plantear otra cosa que el alquiler. Yo creo que es esencial.

La sanidad lleva años dando problema a los distintos gobiernos. ¿Qué propone para solucionar este problema estructural?

No podemos ver cómo para cualquier cosa hay 20 días de espera. Que la propia aplicación del Salud no te da cita antes. Ver cómo se está privatizando la Sanidad de una forma como no se había visto nunca. Por eso llamamos a Azcón el pequeño aprendiz de Ayuso, porque igual que ella hace con la Quirón en Madrid, él lo lo hace con otros operadores en Aragón.

Entonces, ¿qué modelo queremos? ¿Un modelo en el que si te pasa algo grave vas a la pública pero si te pasan chorradas vas a la privada? Entonces la pública se queda sin fondos y la privada solo se alimenta de lo nimio. Eso lo único que va a provocar es que nos carguemos el sistema de salud público y más cuando tenemos un Aragón en el que hay que llegar con todo el servicio a todo el territorio.

Vemos cómo se están haciendo derivaciones de uvis móviles, que si te pasa cualquier cosa no te llevan a Barbastro sino a Huesca. ¿Para qué está el hospital de Barbastro? Está hecho polvo, el Obispo Polanco está hecho polvo. No hay ningún tipo de capacidad de intervención ahora mismo en la sanidad pública.

¿Y cuál es su propuesta?

Aragón no puede seguir regalando los recursos que tiene y no se puede estar perdonando, como está haciendo el señor Azcón, los impuestos a los más ricos. No se puede ver cómo están vendiendo la Comunidad a cachos a ciertas personas. Esto no va del que tiene una empresa pequeña, esto va de las grandes familias de Zaragoza y de grandes oligopolios externos que vienen aquí.

Estamos en un contexto global en el que los fondos de inversión están haciéndose con toda la tierra. Y, no solo eso, sino que vemos que se ponen alfombras rojas para centros de datos, para grandes empresas eléctricas que vienen de Madrid, cuando vemos cómo se está haciendo esa instalación desordenada de renovables sin ningún tipo de impuestos, sin ningún tipo de control, mientras cualquier ciudadano tiene que pagar impuestos. Es intolerable.

Aragón tiene que gestionar esos recursos y no regalarlos, será entonces cuando podremos generar una masa económica y podremos pagar una sanidad, una educación y unos salarios mejores. Si no, no nos vamos a cargar Aragón.

Aragón no puede seguir regalando los recursos que tiene y no se puede estar perdonando, como está haciendo el señor Azcón, los impuestos a los más ricos.

El sector educativo llevó a cabo varias protestas en enero por lo que consideran una privatización de la educación. ¿Cómo ve la relación entre la educación pública y la concertada?

Pues mira, mi hermana es profesora, mi madre es profesora, mi tía es profesora, mi padre es profesor. En mi casa conocemos bastante bien cómo está la situación. Los docentes de Aragón son los segundos peor pagados de todo el Estado. Estamos viendo cómo hay colegios que no tienen no tienen calefacción, cómo no tienen ningún sistema de ventilación. En verano se asan de calor y en invierno se congelan de frío.

Unas situaciones en las que no entendemos que, aun así, se siga incentivando la concertación a ciertos grupos que interesan en este caso. Cuando tú como presidente de Aragón subcontratas, externalizas o conciertas todo estás demostrando dos cosas: o que tienes intereses económicos con según qué personas, lo cual es un poco peligroso, o que no sabes gestionar. Esto es un drama.

En esta campaña se está hablando mucho de financiación. ¿Qué propone para que a Aragón le salgan las cuentas?

Lo que me gustaría a mí, como aragonés, es que se tengan en cuenta los mecanismos de una ley orgánica que aprobó el Congreso de los Diputados y que no se está teniendo en cuenta, que es el Estatuto de Autonomía de Aragón. Este dice que se tienen que tener en cuenta los criterios de despoblación, de dispersión, de envejecimiento, de superficie... Es decir, criterios que benefician a los aragoneses y aragonesas.

Por otro lado, tenemos herramientas que no se están utilizando desde hace 30 años. Por ejemplo, el artículo 108 del Estatuto, que dice que podemos elaborar un convenio bilateral económico-financiero con el Estado donde se puede subir toda esa infrafinanciación, que la Cámara de Cuentas determina entre 522 millones en 2022 y 727 millones en 2018. ¡Epa! ¿Y PSOE no la han usado nunca? Si en Cataluña la tuvieran, si la tuvieran los gallegos o los andaluces, vamos, la utilizarían sin ninguna duda.

Podríamos calcular realmente cuánto cuesta algo en materia de financiación. No cuesta lo mismo una escuela en el Pirineo o en Teruel que una escuela en Logroño. No cuesta lo mismo un hospital lejos que uno cerca. Utilicemos el artículo 108.

En el capítulo de impuestos, a Azcón se le ha quedado a medias una 'reforma' de Sucesiones o del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. ¿Cuáles tocaría usted?

Impuestos a los centros de datos e impuestos a las grandes fortunas. También que los trabajadores, en este caso como decíamos jóvenes, no tengan que pagar ese impuesto por la compra de la primera vivienda y única, insisto.

También habría que regular mucho mejor cómo se están gestionando desde Hacienda las ayudas al funcionamiento de Teruel. Vemos como las eléctricas en 2019 tenían 9.000 millones de euros en beneficios y en 2023-2024 ya tenían 22.000 millones. Lo que pedíamos era que con esos 220 o 230 millones de euros de diferencia pudieran venir ayudas también a Teruel, Cuenca y Soria, porque mucha gente que vive en la Comunidad viene de Soria y, también, de otros lugares. Tengamos en cuenta a esas personas para que puedan tener ese desarrollo rural digno.

Impuestos para centros de datos, ¿cuánto y para quién?

Habría que detallarlo, pero sobre todo para que no tengan alfombra roja. Vemos como ahora mismo, en un contexto de geopolítica,Trump está matando por el petróleo en Venezuela y vemos como está dispuesto a comprar Groenlandia, ¿por qué? Por recursos. Y, en cambio, en Aragón a las empresas Estadounidenses o a las empresas de Madrid puerta abierta y que no paguen ningún impuesto.

¿Cómo se imagina el Aragón del futuro? ¿Con mucho centro de datos?

Depende. ¿Gobierno yo? (risas) Si nos ponemos en lo malo, yo me imagino un Aragón cada día con unos servicios más en detrimento, una privatización mayor y más soledad. En este mundo individualista nos encontramos como cada día los jóvenes conocen antes lo que es un orfidal que un derecho laboral. Y, en ese contexto, me da mucho miedo que no seamos capaces de construir comunidad y que triunfen las ciudades y los pueblos sin alma, los pueblos vacíos, las ciudades donde nos preocupa más una ‘smash burguer’ que nuestro barrio y nuestra gente.

En este mundo individualista nos encontramos como cada día los jóvenes conocen antes lo que es un orfidal que un derecho laboral.

¿Y si nos ponemos en lo bueno?

Lo que proponemos desde CHA es la creación de un sentimiento real de comunidad, dar una salida colectiva a este drama. Que mientras vemos como Vox alimenta el ‘sálvate tú y si puedes’, nosotros lo que decimos es lo contrario: no te empoderes de forma falsa contra el último, siendo tú el penúltimo; empodérate contra el de arriba, contra el que te está especulando con la vivienda, contra los fondos de inversión extranjeros y crea comunidad.

Por cierto, ¿sigue usando el Bizi?

Las sigo usando todos los días, lo que pasa es que solo me caí una (risas). Pero sí, además ahora hay una plataforma de afectados que está trabajando para que esto no vuelva a pasar.

Es terrible ver cómo nos hemos tenido que caer cientos, miles, diría, de personas aragonesas en Zaragoza con el servicio de la bici como para que el ayuntamiento de Zaragoza se ponga manos a la obra. Hombre, esas bicis están hechas un desastre. Cada vez que te coges una bici tienes que mirar que la cubierta no esté destrozada, que funcionen los frenos, que vaya bien el sillín, que tenga batería.