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Hacía años que no se repetían con tanto ahínco las palabras Boletín de Peligro de Aludes. No es para menos. En este último mes se ha perdido la vida de cinco montañeros en la consecución de tres aludes y este pasado sábado se produjo un nuevo alud en el Moncayo en el que se vieron implicados tres montañeros, uno de ellos herido.

Aquellos que se dedican a la montaña no paran de insistir en la consulta y lectura de estos partes que se realizan diariamente desde el inicio de la temporada de esquí. ¿Pero de dónde nacen estos boletines?

Aunque parezca mentira, el epicentro donde se concentran todas las informaciones y se elabora el boletín es en Zaragoza, concretamente, en la delegación territorial de la Agencia Estatal de Meteorología de Aragón y La Rioja.

"Lo elabora un grupo de predicción y vigilancia que se compone tanto de personal observador meteorológico como predictor nivológico", señala Pablo Sola, meteorólogo de la Aemet y parte del equipo.

Unos partes que también cuentan con la experiencia de quienes viven y trabajan en torno a la nieve como guardas de refugio, agentes forestales y estaciones meteorológicas "que nos transmiten medidas para tener toda esa información".

Para darle forma a toda esta información que les transmiten entra en juego el papel de los predictores que "utilizan los campos de modelos numéricos para ver temperaturas, viento y otros diferentes parámetros técnicos".

Esto se junta con las observaciones y conforma el boletín peligro de aludes. Este incluye cómo cree que va a evolucionar el día, cuál es el estado actual del manto nivoso y cómo va a evolucionar en los próximos días.

Todo ello bajo las consignas de la agencia europea EAWS que establece los parámetros y niveles de riesgo por los que se rige ya no solo España sino también todo Europa en cuanto a avalanchas.

Estos niveles se clasifican en nivel 1, que es el peligro débil. Un número que no debe pasarse por alto ya "que la ausencia de peligro siempre que hay nieve no existe". Luego peligro 2, que se considera peligro limitado, el 3 sería notable, el 4 fuerte y el 5 muy fuerte.

Estos niveles tienen su porqué, ya que se clasifican según cinco problemas: nieve reciente, placas de viento, capas débiles persistentes, nieve húmeda y deslizamientos.

¿Qué está pasando en Aragón?

Aragón está siendo uno de los puntos más castigados en cuestión de sucesión de aludes. Para poder hacer una fotografía concreta de la situación del enclave pirenaico el boletín de peligro de aludes se divide en cuatro macizos: Jacetania, Gállego, Sobrarbe y Ribagorza.

La sucesión consecutiva de grandes temporales atlánticos, en el que esta semana suma el cuarto con la borrasca Joseph, está llevando a vivir una temporada invernal marcada por los riesgos de aludes y cortes de carreteras debido a ello.

"Se está acumulando mucha nieve que además acompañado de fuertes vientos está produciendo que los peligros de aludes generalmente estén en los niveles 3 y 4 por encima de 1.800 o 2.000 metros", señala el meteorólogo.

Así la radiografía que muestra el Pirineo es un peligro de aludes "asociados sobre todo a lo que es nieve reciente, placas de viento".

Un peligro 4 que está presente en todos los macizos del Pirineo esta semana al que se suma un nivel amarillo por aludes por parte del Plan Meteo Alerta. Así no se espera que se llegue a un nivel 5 ya que "requeriría unas condiciones de afectación a carreteras, estructuras que generalmente no se suelen dar en España".

De Zaragoza para toda España

Hablando de España, en la capital aragonesa no solo se elaboran los boletines de partes de aludes del Pirineo aragonés sino que también del navarro y catalán, los cuales se publican diariamente.

Ya de manera semanal, la delegación en Aragón de la Aemet está detrás de los que ponen sobre seguro los Picos de Europa, Alto Campoo y Guadarrama.

Para que estos puedan llevarse a cabo es vital la colaboración de múltiples factores. "Estamos también en coordinación tanto con personal de refugios, guardas, agentes forestales", señala.

Así explica que desde la Sierra de Guadarrama en Madrid les informan diariamente a través de sondeos y datos sobre la nieve.

De la misma manera que para la zona de Cantabria en el que tanto desde la estación de esquí de Alto Campoo como el personal de la delegación de la Aemet en la Comunidad "sube periódicamente a realizar sondeos y tomar mediciones y datos en la nieve que luego nos transmiten a nosotros aquí en la delegación de Aragón".