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El sector del fitness en la Comunitat Valenciana atraviesa un momento de optimismo sin precedentes en la última década. Lejos quedan ya los peores meses de la pandemia y la posterior crisis energética de 2022 que asfixió las cuentas de los centros deportivos. Hoy, los gimnasios valencianos no solo han recuperado al público perdido, sino que lideran un cambio estructural profundo en los hábitos de vida de la sociedad.

Juan Carlos Gómez Pantoja, presidente de la Asociación de Centros Deportivos de la Comunidad Valenciana y vicepresidente de la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas (FNEID), analiza desde Altea este panorama con entusiasmo. "Afrontamos un septiembre-octubre con gran optimismo. Ya no se habla de la operación bikini ni de ponerse en forma después del verano. Se trata de buscar la salud todo el año", afirma de manera tajante a EL ESPAÑOL.

Este cambio de mentalidad se ve respaldado por cifras récord a nivel nacional. Gómez Pantoja destaca las conclusiones del estudio de 2025 elaborado por Deloitte y la Fundación España Activa: "Estamos hablando de unos ingresos en el sector de 3.235 millones de euros, con 5.806 centros deportivos y más de 8,3 millones de personas que acuden a las instalaciones en toda España".

Esto representa una penetración del 16,5% en la población mayor de 15 años. "Es el momento en el que hay más gente apuntada en los gimnasios y va en aumento", subraya sobre este cambio de tendencia que está disfrutando el sector.

Para entender la situación actual de consolidación y crecimiento hay que remontarse al año 2023, que supuso un verdadero salto adelante para el sector en la Comunitat Valenciana. Tras superar las severas restricciones sanitarias y la escalada de costes de la luz en 2022, el mes de septiembre de 2023 se convirtió en "el mejor de la última década".

Uno de los grandes catalizadores de esta recuperación fue la pionera medida implementada por la Generalitat de aplicar desgravaciones fiscales en el tramo autonómico del IRPF para la práctica deportiva. Gómez Pantoja destaca que la administración valenciana "vio claramente que el fitness y la actividad física no son un gasto, sino una inversión".

Con deducciones de hasta el 30% en los gastos deportivos (con un límite de 150 euros), la legislación trajo un doble beneficio. "Vamos a conseguir mayor transparencia en el sector porque no se puede utilizar dinero negro", explicaba en su momento.

"Si incentivamos que la gente haga deporte y ejercicio, seguro que habrá un menor gasto sanitario y farmacéutico, y las personas estarán más felices y en forma", recalca el vicepresidente de FNEID sobre el impacto social de la medida.

La demografía dentro de los gimnasios valencianos está experimentando una transformación bipolar, dominada por los adolescentes en un extremo y el público sénior en el otro. El segmento de los más jóvenes está registrando cifras de asistencia espectaculares. "Ha habido una captación tremenda de chicos de 14 o 15 años en los centros de bajo coste", indica Gómez Pantoja.

El comportamiento de esta franja de edad ha dado un vuelco radical: "Antiguamente venían dos o tres veces por semana y ahora vienen todos los días. El que paga, consume". Además, se percibe una tendencia de socialización saludable entre los jóvenes que aleja hábitos nocivos. "La gente joven cada vez aparta más las drogas y el alcohol y se inclina más por estar en forma, cuidarse y relacionarse en el gimnasio, haciendo "tribus" de dos, tres o cuatro personas que entrenan juntas y se motivan", explica.

Por otro lado, se asiste a la consolidación de la receta deportiva para los mayores, un mercado que el sector del fitness está aprovechando estrechamente con el sistema sanitario. "Tú vas a un médico y te dice: vaya a un gimnasio, haga deporte, haga ejercicio de fuerza, muévase", comenta el directivo.

Gómez Pantoja insiste en que para combatir problemas como pérdida progresiva y generalizada de masa, fuerza y función muscular asociada principalmente al envejecimiento, la llamada sarcopenia, no basta con las recomendaciones tradicionales de pasear. "No se trata de la simple caminata de media hora al día. Hay que trabajar la fuerza con máquinas, y es muy importante que un monitor cualificado marque los ejercicios y sus repeticiones para progresar".

Su filosofía sobre este punto es clara: "Yo no busco vivir más años cuando hago deporte, sino busco que los años que me toque vivir los viva con mayor excelencia, calidad y movilidad. Poder coger a mi nieto en brazos, no limitarme en una excursión. Relaciono mucho la actividad física con la felicidad".