Alicante
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El dolor crónico no es una condena de por vida. La clave está en no resignarse y acudir a un profesional que ayude a entender qué está pasando en el cuerpo y cómo intervenir de forma segura.

Hoy, además, encontrar a ese especialista es más fácil que nunca. Las redes sociales se han convertido en una vía directa para localizar perfiles cualificados, centrados en patologías muy concretas y con un enfoque divulgativo.

Un ejemplo es Efra Castellanos, readaptador de lesiones y emprendedor de Benidorm, que dirige desde Granada su propio negocio en línea especializado en dolor de cadera.

Cadera, artrosis, pinzamiento femoroacetabular o trocanteritis son algunas de las patologías con las que trabaja este profesional de 28 años, que suma más de 10.600 seguidores en Instagram.

Desde ahí le contactan personas de toda España y también de Latinoamérica que buscan una alternativa al dolor persistente.

EL ESPAÑOL de Alicante ha hablado con este especialista en readaptación de lesiones, graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte por la Universidad Miguel Hernández de Elche, para conocer su método de trabajo, su visión sobre el dolor crónico y los retos de emprender en el sector de la salud.

Un programa integral

Lejos de la idea de entrenar a distancia con una simple tabla de ejercicios, Efra explica que su modelo se basa en un acompañamiento continuo.

"El programa se apoya en el entrenamiento a través de una aplicación, pero también en un soporte continuo para que la persona se sienta acompañada en todo momento", señala.

Ese seguimiento constante es, según explica, una de las claves para que el proceso funcione. El objetivo no es solo mover el cuerpo, sino generar confianza y adherencia al tratamiento, algo especialmente importante cuando el dolor se prolonga en el tiempo.

El papel de la mente

En su enfoque, el componente psicológico ocupa un lugar central. Por eso, Castellanos colabora con una psicóloga, una figura que considera imprescindible cuando se trabaja con dolor persistente.

"Las personas con dolor necesitan entender lo que le está pasando y al final tener herramientas para combatirlo, aparte del ejercicio", afirma.

Efra subraya que muchos de sus usuarios experimentan mejoras cuando aprenden a gestionar mejor el estrés y la ansiedad. En esos casos, el dolor disminuye no solo por el trabajo físico, sino por un cambio global en la forma de afrontar la lesión.

La especialización de la cadera

La decisión de centrarse en el dolor de cadera no fue casual. Tras acudir a un evento de emprendedores digitales, Efra detectó una oportunidad clara. "Había gente especializada en el tratamiento del dolor de rodilla, de espalda, pero de cadera no había nadie", recuerda.

Ese vacío le llevó a especializarse en una de las zonas que más problemas genera, especialmente a partir de cierta edad, y que engloba patologías como la artrosis o el pinzamiento. Hoy, esa especialización es una de las señas de identidad de su proyecto.

Su historia de emprendimiento

Su camino hacia el emprendimiento comenzó de forma inesperada. En su último año de carrera sufrió una enfermedad, que le obligó a cambiar sus prácticas y a replantearse su futuro profesional.

Tras pasar por varios centros de entrenamiento, descubrió que la readaptación de lesiones era el ámbito en el que quería desarrollarse.

Actualmente, su negocio online le permite vivir de su profesión, aunque compagina el trabajo a distancia con colaboraciones presenciales en un centro de Granada.

En la actualidad atiende a entre 20 y 25 usuarios, una cifra que no puede ampliar si quiere mantener la calidad del servicio, ya que trabaja en solitario.

"Es un servicio de alto valor donde trabajas con poca gente para atenderla bien", explica. En el apartado digital, cuenta con el apoyo puntual de amigos para la gestión de las redes sociales.

Retos de emprender

Pese al crecimiento de su proyecto, Efra no oculta las dificultades que encuentra como autónomo. Critica la carga fiscal y la burocracia, y menciona su apoyo a iniciativas como el movimiento 30N, que denuncia la situación del colectivo.

"Aunque al principio hay ayudas, luego es muy complicado sostenerte. Un país que no apoya a la gente que emprende, yo creo que al final es un país que está abocado a no crecer", afirma con rotundidad.

En el plano personal, reconoce que trabajar online exige un aprendizaje constante en organización y productividad. "Comencé con el proyecto en octubre de 2024, pero hasta un año después no empecé a ver resultados", confiesa.

El ejercicio como clave

El readaptador concluye con un mensaje esperanzador para quienes conviven con dolor desde hace años.

Recuerda que el término "crónico" no equivale a irreversible, sino que en muchos casos responde a una alteración del sistema nervioso que mantiene el dolor activo pese a que el tejido ya no esté dañado. Un proceso que, con el abordaje adecuado, puede revertirse.

En este sentido, defiende la importancia de no caer en el inmovilismo ni en el miedo al movimiento, dos factores que, según explica, suelen agravar el problema.

Por ello, recomienda priorizar el ejercicio físico guiado y adaptado a cada caso antes de pensar en soluciones invasivas, como la cirugía, especialmente cuando no se han explorado otras vías.

"La primera vía tiene que ser hacer ejercicio con un profesional y ya luego, si eso no funcionase, plantearte otras opciones, pero no al revés", sentencia.