Alicante

La Generalitat Valenciana lo ha repetido muchas veces, en boca tanto de su consellera de Sanidad, Ana Barceló, como del propio presidente Ximo Puig: "La salud mental es prioritaria" en la desescalada del coronavirus, después de los devastadores efectos que ha dejado la pandemia en la salud y la economía de las personas.

A raíz de esta afirmación, por ejemplo, se han anunciado medidas extraordinarias de aplicación inmediata en la región, como por ejemplo la creación de un "plan de choque" de salud mental que en teoría debería de tener eco en las cuentas del año que viene, donde la consellera anunció "una dotación de 115,9 millones de euros" para esta materia. 

Esto incluye, según su comparecencia en las Cortes valencianas, "250 nuevos profesionales y 10 millones de euros en inversiones para la adquisición de parcelas, reforma, adquisición y construcción de centros y equipamiento".

Pues bien. Los presupuestos del Gobierno valenciano para 2021 dejan algunas notas preocupantes sobre las medidas anunciadas por el Ejecutivo autonómico. En concreto, hay una partida importante relacionada directamente con la salud mental de la que no se ha ejecutado ni un euro, pese a su elevada cuantía. 

Se trata de los "programas de inclusión social de las personas con trastorno mental", para lo que se había presupuestado 1,3 millones de euros y no consta que se haya gastado nada en lo que va de año. Está, de momento, a cero.

Detalle de los presupuestos para este año. La partida a cero es la segunda, empezando por arriba.

El portavoz de Sanidad del grupo de Cs en las Cortes, Fernando Llopis, tachó de "escándalo" que "a los políticos del Botánico se les llene la boca con promesas sobre salud mental mientras se olvidan de ejecutar partidas capitales para garantizar un tratamiento adecuado de las personas que sufren estos problemas". 

"Parece que la estrategia de salud mental del Gobierno valenciano se queda en los despachos", agregó. "Todos son planes y anuncios mientras las partidas se quedan sin ejecutar y las listas de espera suben".  

Llopis también hizo referencia al gasto en asesores de la propia Conselleria, que se ha triplicado durante la pandemia, "algo que es evidente que no está teniendo un efecto real en el día a día de la gestión ni, desde luego, en la salud de los ciudadanos". 

"Con carácter inmediato"

El pasado 18 de agosto el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, anunció la puesta en marcha "con carácter inmediato" de un plan de choque en salud mental para la población infantil y juvenil ante la preocupación generada por los efectos que la pandemia de Covid-19 está teniendo entre las personas más jóvenes.

Este plan, según la nota de prensa de Generalitat, incluirá la creación de tres hospitales de día de atención infantil y juvenil, tres equipos de intervención comunitaria intersectorial (uno por provincia) y la puesta en marcha de otros tres equipos comunitarios (también uno por provincia) para casos de alta complejidad, con la contratación de 69 profesionales de las diferentes áreas que confluyen en la salud mental.

En este sentido, el portavoz de Sanidad del PP en las Cortes, José Juan Zaplana, aseguró que la Administración autonómica se había olvidado "de presupuestar este plan" en las cuentas del año que viene, y agregó que en el proyecto de presupuestos "no se destinan recursos para la gran pandemia postcovid que son los temas de salud mental".

De hecho, según Zaplana, y además "disminuye el personal" en esta área y se "olvida" la nueva estrategia de salud mental, con una "congelación de gastos". "Han pasado cuatro meses desde que Puig lo anunciase y no hay nada encima de la mesa", aseguró el diputado, quien explicó que el presidente dijo que el plan estaba dotado de 70 millones para los próximos años, pero en los presupuestos para 2022 la partida de salud mental referida a los profesionales "se reduce en 670.000 euros".

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