La noche mágica del 5 al 6 de enero es también una de las más esperadas para el sector de la hostelería. Y más para los que tienen privilegiadas vistas, o incluso terraza, al recorrido oficial de la cabalgata de los Reyes. En la ciudad de Alicante hay quienes la reservan hasta con un año de antelación y, como señalan, "sale más barato que alquilar sillas".
Para locales como el Mandala, la cabalgata de Reyes es uno de los momentos cumbre del calendario. Meli, una de las responsables de esta cafetería de Alfonso el Sabio, confirma que el interés es masivo: "Hoy tenemos cuatro [mesas] más de lo normal y reservadas están todas". La ubicación es clave ya que se enorgullece de ser una de las mejores zonas para seguir el desfile.
El sistema de reservas en Mandala es ya una tradición institucionalizada entre sus clientes. Según explica Meli, la reserva tiene un coste de 10 euros por mesa, a lo que se suma la consumición. Esta opción resulta especialmente atractiva para las familias: "En la mesa te caben cuatro o cinco sillas".
Comparado con el precio de las sillas oficiales del Ayuntamiento, a cuatro euros, la cuenta sale a favor del cliente. Y por eso destaca la ventaja de tener una base de operaciones propia para la tarde mientras se toma algo viendo las carrozas.
La fidelidad es tal que las mesas vuelan. "Lo reservan de un año a otro, tanto Cabalgata como Semana Santa", asegura. De hecho, los clientes habituales suelen decirle al terminar el evento: "Meli, para el año que viene ya sabes, somos tantos".
Detrás de estas reservas hay historias familiares entrañables. Muchos de los que aseguran su sitio son personas mayores que no quieren perderse el desfile. "La mayoría son gente mayor, porque sale el nieto, porque sale el sobrino... desde aquí lo ven", relata Meli con emoción.
Y si Mandala tiene experiencia, los que se estrenan en la avenida Alfonso el Sabio son Majao Barra. Miguel Ángel Rayas, uno de sus socios, vive la jornada con entusiasmo: "Es un evento súper bonito y súper tradicional... para nosotros tener esa localización tan espectacular es un gran privilegio".
A diferencia de otros locales con más solera, en Majao Barra han optado por la cautela en su debut y por eso este enero la reserva no tenía pago previo. "Lo habíamos pensado, pero hemos dicho: 'Bueno, es nuestro primer año, vamos a ver cómo fluye'", explica Rayas.
No obstante, ya tiene claro el plan de futuro: "Para el año que viene la idea es reservar esas mesas para Reyes y poder ver la cabalgata".
El modelo de negocio de Majao Barra apuesta por la flexibilidad horaria, ya que no cierran la cocina en todo el día. "Si uno quiere cenar a las siete de la tarde o pegarse una picaeta a las cinco que empieza la cabalgata, se puede aprovechar con un buen vinito", añade Miguel Ángel.
El diseño del local, con un gran ventanal, es su mayor activo frente a las inclemencias del tiempo. Rayas destaca que es una "barra fresca, divertida... donde la gente se divierta porque al final está como si estuvieses en una terraza", pero con la ventaja de estar "resguardado del frío".
La oferta gastronómica también se adapta a la tradición. En Mandala, los roscones de Reyes de todos los sabores (normal, chocolate o crema) son los protagonistas.
Pese a la amenaza de lluvia que marcó las horas previas, la respuesta del público ha sido sólida. Meli destaca que "todas las mesas siguen reservadas", sin cancelaciones de última hora. Miguel Ángel Rayas coincide en el optimismo: "Pensamos que a nivel de negocio va a ser maravilloso esta tarde".
Para la hostelería alicantina, estas fechas cierran un ciclo navideño que ha sido muy positivo. Rayas califica las fiestas como "todo un éxito", con días de lleno total durante las cenas de empresa y el fin de año. Ahora, la cabalgata pone el broche de oro a una temporada donde la comodidad y las buenas vistas tienen nombre propio en las agendas de reserva.
