Benidorm ocupa un lugar muy especial en la vida de Belén Esteban. 'La Patrona' encuentra en esta ciudad de la provincia de Alicante un refugio al que regresa con frecuencia para descansar y reencontrarse con los suyos.
Con 77.221 habitantes, este destino, hoy famoso por su espectacular perfil de rascacielos, tuvo un origen mucho más modesto como pequeño pueblo marinero.
La relación de Belén Esteban con Benidorm se remonta a su infancia. Desde pequeña pasa allí los veranos y, con el paso del tiempo, ha mantenido intacta esa costumbre. Además, la ciudad tiene un significado aún mayor porque es donde reside su madre, Carmen Menéndez, a quien visita siempre que tiene ocasión.
Las escapadas de la colaboradora a la Costa Blanca son habituales. A través de sus redes sociales comparte en numerosas ocasiones imágenes de sus días en Benidorm, disfrutando de la piscina, la gastronomía local y la tranquilidad que encuentra junto a su familia.
La última publicación de Belén Esteban en Benidorm es de finales de mayo, donde se puede observar que estuvo en un bar de la conocida como zona 'Guiri', en compañía de su madre Carmen y su marido, Miguel Marcos.
"Hemos pasado unos días en Benidorm con mi mami, mi marido y yo. Falta lo que más queremos, nuestra niña. Qué guapa está mi mami. Te queremos todos con locura", describía en una publicación de Instagram.
Benidorm también está presente en algunos de los episodios más conocidos de la vida pública de Belén Esteban.
Según distintas informaciones, fue durante unas vacaciones en esta ciudad cuando conoció al torero Jesulín de Ubrique —el padre de su querida hija Andreita—, una relación que acabaría convirtiéndose en una de las más mediáticas de la prensa del corazón en España.
Años después, en 2013, la colaboradora anunció en televisión que se apartaba temporalmente de la pequeña pantalla después de sufrir el robo de su vivienda mientras disfrutaba precisamente de unos días de descanso en Benidorm.
De pueblo pesquero a referente
Aunque hoy es una de las ciudades turísticas más conocidas de España, Benidorm nació con una realidad muy distinta.
Según explica Turismo de Benidorm, la villa fue fundada oficialmente el 8 de mayo de 1325, cuando el almirante Bernat de Sarrià otorgó la Carta Puebla en nombre del rey Jaime II de Aragón, permitiendo su desarrollo con derechos de pesca y comercio.
Durante siglos, la actividad económica giró alrededor del mar. La pesca del atún mediante almadraba marcó el crecimiento de la localidad, que también destacó por la navegación de cabotaje y por su importancia estratégica en el Mediterráneo.
El cambio comenzó a producirse en el siglo XIX con la llegada de los primeros visitantes.
Turismo de Benidorm señala que el primer establecimiento hotelero abrió sus puertas en 1865 y que, posteriormente, la mejora de las comunicaciones y la llegada de turistas procedentes de Madrid impulsaron una transformación que acabaría convirtiendo al municipio en uno de los grandes referentes vacacionales del país.
El 'Manhattan del Mediterráneo'
Si hay una imagen que identifica a Benidorm es su inconfundible skyline. Turismo de Benidorm destaca que el gran impulso urbanístico llegó con el Plan General de Ordenación Urbana de 1956, que apostó por el crecimiento en altura y dio lugar al paisaje de rascacielos que hoy caracteriza a la ciudad.
Este modelo urbanístico ha convertido a Benidorm en una referencia internacional. Según la información turística municipal, es la tercera ciudad de Europa con mayor concentración de edificios altos, solo por detrás de Londres y Milán, y también ocupa el tercer puesto en España en número de rascacielos, únicamente superada por Madrid y Barcelona.
Entre sus construcciones más emblemáticas sobresalen el edificio Intempo, con 206 metros de altura; el Gran Hotel Bali, considerado el hotel más alto de España; y torres residenciales como Lugano, Kronos o Don Jorge, que han convertido a Benidorm en el municipio conocido popularmente como el 'Manhattan del Mediterráneo'.
