Alicante
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La Unión Europea (UE) cambia la regulación para viajar con mascotas, afectando a los ciudadanos que planean viajar este año con su perro, gato o cualquier otro animal de compañía a otro país de la Unión Europea.

Esta nueva regulación afecta a miles de alicantinos con mascotas, pues en la provincia hay más de 430.000 perros registrados, sin contar las decenas de miles de animales, aves y demás mascotas.

La fecha a marcar en el calendario es el 22 de abril de 2026. Ese día entra en vigor un nuevo Reglamento Delegado de la Comisión Europea, adoptado el pasado 20 de enero, que actualiza de arriba abajo las normas para los desplazamientos sin fines comerciales de mascotas dentro de la UE.

Es decir, vacaciones, mudanzas, visitas familiares o cualquier viaje en el que tu animal te acompañe sin que medie una transacción comercial.

La nueva normativa complementa el Reglamento (UE) 2016/429, conocido como Ley de Sanidad Animal, y sustituye de forma práctica al antiguo sistema del Reglamento 576/2013, cuyo periodo transitorio termina justo el 21 de abril.

A partir de ahí, un único marco jurídico regulará cómo viajan perros, gatos, hurones y aves de compañía por el territorio comunitario.

El objetivo de Bruselas es reforzar la prevención y el control de enfermedades transmisibles entre animales y humanos y, al mismo tiempo, simplificar el marco regulador para los propietarios de mascotas, reduciendo cargas administrativas y costes innecesarios sin rebajar el nivel de protección sanitaria.

Qué cambia exactamente

Hasta ahora, el esquema básico para viajar con un perro o un gato por Europa consistía en contar con microchip, vacuna de la rabia al día y pasaporte europeo para animales de compañía.

Esos pilares se mantienen, pero el nuevo reglamento los refuerza con controles más estrictos, requisitos de documentación más detallados y, sobre todo, introduce cambios muy significativos para las aves de compañía.

Los dueños deberán comprobar con suficiente antelación que la vacunación está vigente, que el microchip coincide con la documentación y que el pasaporte del animal recoge correctamente todos los datos exigidos.

En paralelo, la UE prepara una legislación complementaria sobre bienestar y trazabilidad de perros y gatos que obligará a inscribir a las mascotas en bases de datos oficiales y facilitará el seguimiento de sus movimientos, con la vista puesta en reducir el comercio ilegal.

Las consecuencias de no cumplir las nuevas normas pueden ir más allá de un simple disgusto administrativo, pues viajar sin la documentación requerida puede suponer la retención del animal, su devolución al país de origen o un periodo de cuarentena costeado por el propietario, además del retraso o la cancelación del viaje.

Y, en casos graves, la normativa europea contempla sanciones económicas que en algunos Estados pueden alcanzar decenas de miles de euros, especialmente si se detecta riesgo sanitario o fraude.