Alicante
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Tener razón engancha. No solo porque refuerza la autoestima, sino porque, como advierte el doctor en Filosofía Javier López Alós, también nos permite "conseguir ver la realidad como a ti te gustaría que fuera". Y ese pequeño truco mental explica buena parte de por qué pensamos lo que pensamos.

En un momento en el que la vida parece organizada alrededor de la opinión rápida y el desplazamiento constante de pantalla en pantalla, la filosofía y el pensamiento crítico vuelven a ser más importantes que nunca. Pensar con calma, revisar ideas y entender de dónde vienen nuestros pensamientos es, hoy, casi un acto de resistencia.

López Alós lo plantea desde un enfoque tan cotidiano como inquietante: gran parte de nuestras certezas no se construyen para comprender el mundo, sino para sentirnos mejor dentro de él.

En un vídeo publicado en sus redes sociales hace unos meses, el filósofo y escritor reflexiona sobre los mecanismos del pensamiento y pone nombre a un fenómeno que muchos practican sin saberlo: el hedonismo cognitivo.

Según explica, consiste en esa complacencia intelectual que experimentamos al confirmar nuestras propias creencias, como si cada idea reafirmada fuera una pequeña recompensa emocional.

Pero el concepto va más allá de la simple satisfacción. López Alós señala que esta dinámica implica una distorsión perceptiva: el sujeto termina por "conseguir ver la realidad como a ti te gustaría que fuera". Es decir, no solo buscamos tener razón, sino que buscamos que el mundo encaje con lo que ya pensamos.

El problema aparece cuando ese placer se convierte en hábito. El filósofo advierte del peligro latente en este mecanismo psicológico y sostiene que la validación de las propias ideas tiene un "potencial altamente adictivo".

Una adicción silenciosa que dificulta el pensamiento crítico, porque cuanto más nos recompensa la certeza, más evitamos la duda.

En ese terreno, la búsqueda de la verdad se vuelve frágil. Para López Alós, muchas veces acaba sucumbiendo ante esa pulsión porque, como resume con contundencia, "pocas cosas te dan más satisfacción en la vida que tener razón".

Javier López Alós es doctor en Filosofía y ha desarrollado su trabajo entre la investigación, la escritura y la divulgación.

Alicantino de origen, ha vivido etapas fuera de España, como su paso por la Universidad de Leeds (Reino Unido), y en los últimos años ha consolidado una trayectoria que combina el análisis intelectual con la reflexión sobre cómo pensamos en el día a día.

Autor de ensayos reconocidos, su trabajo se mueve en una línea clara: bajar la filosofía a tierra sin perder profundidad. De hecho, parte de su producción reciente se centra en un asunto tan incómodo como universal: por qué nos equivocamos tanto y por qué nos cuesta tanto cambiar de opinión.

Actualmente reside en Madrid, donde participa en actividades docentes y de divulgación crítica. También impulsa iniciativas culturales vinculadas al pensamiento, como el ciclo Koinós Dénia, dedicado a encuentros sobre cine, música e ideas.

Por qué nos engañamos

Esa misma preocupación vertebra su último libro, 'Por qué pensamos lo que pensamos. Cómo pensamos los humanos, por qué nos equivocamos tanto y qué podemos hacer al respecto', publicado por Arpa y escrito junto a Vicent Botella

López Alós recomienda este ensayo como una herramienta para comprender nuestros propios procesos mentales.

El autor presenta la obra como una invitación directa a la autocrítica y a revisar nuestras certezas: entender "cómo pensamos los humanos, por qué nos equivocamos tanto y qué podemos hacer al respecto".

En su explicación, vuelve a subrayar el papel del hedonismo cognitivo como una trampa intelectual alimentada por la "satisfacción que produce el tener razón".

Según detalla, ese refugio emocional no es inocente. De hecho, insiste en que "implica también conseguir ver la realidad como a ti te gustaría que fuera", lo que termina deformando nuestra percepción del mundo.