Alicante

Los pueblos y ciudades de la provincia de Alicante están llenos de nombres de calles que aluden a referentes históricos, a veces locales, en muchas ocasiones de ámbito nacional o internacional. También hay nomenclaturas que hacen referencia a símbolos importantes, como sus fiestas, a deportistas que han logrado hitos, a platos de comida que son parte de la cultura gastronómica... 

Pero más allá de esas cuestiones, vamos ahora con un repaso a los nombres de las calles que se salen de lo común por raros o curiosos

Comenzamos el repaso al norte de Alicante en Dénia, donde sobresale la calle Bitibau, entre el castillo y el puerto. ¿Por qué se llama así? Alude al obrero inglés que, a principios del siglo XIX, cuando salía a pasear se le hoy decir en su idioma que iba a "walk a bit about", es decir, "a dar una vuelta".

Pero claro, con el desconocimiento que existía entonces sobre la lengua de Shakespeare, la gente se quedaba con el "bit about", y tanto se quedó que ha quedado para la posteridad como suena fonéticamente. 

Imagen de la calle.

Si vamos desde Dénia al interior de la provincia, nos encontramos con la población de Benimantell, donde está la calle Trencacames, cuya traducción del valenciano significa "Rompe piernas" y, a decir verdad, su calle es especialmente empinada. 

[La ‘Calle del Coño’ en Benidorm, la transitada vía que no ha logrado desprenderse de su fama]

Llegamos a continuación a la capital de provincia, donde destaca especialmente por sus nombres poco comunes el de calle Ovejita, pegado a la calle de Lobo de Gubio, ambas en el barrio de la Divina Pastora, de ahí el primer nombre.

Pero no deja de tener cierta guasa ya que todos sabemos que el lobo como ovejas. La leyenda, en cambio, contaba que en la ciudad italiana de Gubio había un lobo que tenía atemorizada a la población porque se comió animales y personas hasta Francisco Asís intervino y logró domarlo en nombre de Dios. Por cierto, que en Alicante existe también la calle Monte Alvernia, lugar donde se retiró san Francisco de Asís.

 

Pero en Alicante ciudad hay más. La calle Mostaza en el Club de Campo de Alicante; la estrecha calle de Gallo que desemboca en la Avenida Jaume II junto con la calle de los Platos, Desengaño y Peligros; la calle Niágara, pegada al Ayuntamiento; calle Botella de Hornos, cerca de Plaza de España; calle del Sol-Florida y próxima a calle Pino, del Sol Naciente, que da al mar en lujosa primera línea de playa y la calle Sin Sol, en el degradado barrio de Ciudad de Asís, en una vía especialmente pobre llena de chabolas.  hasta una calle de la Mostaza. 

La calle ilicitana.

Y acabamos el recorrido en Elche, donde una de las estrechas calles del barrio del Raval cuenta con la calle, con la imagen acompañada, de la Virgen María de la Leche, donde se aprecia a la virgen lactante, con la teta fuera dando de mamar. Catolicismo y tetas, en la misma ilustración. 

Por último, acabamos el repaso con el sur de la provincia de Alicante. Al filo del pueblo de Bigastro por el este, donde acaban las calles, durante el franquismo una comisión decidió que a una de sus vías se llamaría Naranja de manera provisional. El problema es que daba a otra calle nueva, propia del desarrollismo de entonces, que tampoco tenía nombre, así que optaron por calle Limón y arreglado. Y así ha quedado hasta ahora, como las calles Naranja y Limón