Alicante

Sin la identificación obligatoria y con una extensión de casi un kilómetro de longitud. Esta es la red de pesca ilegal que ha localizado la Guardia Civil, junto con el Ministerio de Pesca en el Cabo de la Huerta de Alicante. La investigación sigue abierta para localizar a los infractores responsables de colocarla a cuatro millas de la costa para capturar las especies marinas.

No es el único caso de una red de pesca de grandes dimensiones que se ha encontrado recientemente. Como destaca la Guardia Civil a través de un comunicado, también han retirado otra de 750 metros en la misma área frente al término de Alicante. Ambas actuaciones forman parte del plan anual de Control Integral de Actividades Pesqueras 2022.

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El primero de los hallazgos se produjo el 9 de julio en esta zona a unas cuatro millas náuticas del Cabo de la Huerta. El equipo conformado por miembros del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Alicante y el personal de Inspección de Pesca inspeccionaban la costa con la patrullera Rio Guadiario. Así localizaron la mencionada red de unos mil metros de longitud.

Esta carecía de las marcas reglamentarias que sirven para identificar a su propietario y contravenía la prohibición de su uso fuera del horario establecido. En la red aparecieron diversas especies como bogavantes (Homarus gammarus), cabracho (Scorpaena scrofa) y mantarrayas (Mobula birostris), las cuales fueron devueltas al mar. El daño fue aún mayor como pudieron constatar ya que había dañado colonias de coral del fondo marino.

El 11 de julio se produjo el segundo de estos hallazgos a cargo del mismo personal. Esta vez la red era de 750 metros de longitud aproximadamente. Tras retirarla del mar, encontraron atrapados diversos ejemplares de rayas comunes (Rajidae), besugo (Pagellus bogaraveo), pescadilla (Merluccius merluccius) y varios tipos de coral, los cuales fueron devueltos a su hábitat.

La Guardia Civil ha dado inicio a una investigación que aclare la titularidad de las mismas, así como la responsabilidad que pueda acarrear. De momento se les persigue por utilizar redes de fondo sin ningún tipo de marcas e identificación como estipula la normativa europea y porque tampoco han cumplido con la normativa estatal en referencia al tiempo máximo que pueden ser utilizadas.

Los propietarios de estas redes podrían ser propuestos para sanciones graves por presuntas infracciones al Real Decreto 502/2022, de 27 de junio, por el que se regula el ejercicio de la pesca en los caladeros nacionales, cuyas penas pueden llegar hasta los 60.000 euros.

Esta práctica de pesca ilegal además de conllevar una competencia desleal respecto a los pescadores que cumplen la ley, también va en contra de la normativa europea sobre la política pesquera común.

El plan de control

El comunicado de la Guardia Civil explica la importancia de este plan anual de Control Integral de Actividades Pesqueras para 2022 que pretende, entre otros objetivos, evitar la presencia en el mar de aquellas embarcaciones ilegales o no autorizadas. Con él también se quiere encontrar artes o aparejos de pesca no identificados, antirreglamentarios o prohibidos, al tiempo que se disuade a los pescadores de faenar en zonas o fondos prohibidos.

La Guardia Civil aprovecha que este 16 de julio se celebra la festividad de la Virgen del Carmen, patrón de los marineros, para recordar que este tipo de hechos puede causar un grave impacto ambiental sobre los recursos y ecosistemas marinos. Además, concluyen, presentan un enorme riesgo para la navegación al poder dejar sin gobierno aquellas embarcaciones que pasen sobre ellos, así como ser un peligro para bañistas y submarinistas.