Elche

Un 2 de marzo de 1972 quedaba inaugurado el Hotel Huerto del Cura (cuatro estrellas), asentado en el Palmeral Histórico de Elche, a la postre declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este jueves por la tarde, unas 300 personas han conmemorado los primeros 50 años de vida de un complejo singular en muchos sentidos, no solo por su estructura horizontal.

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Adquirido por Toni Mayor (Port Hotels) en 2019, la familia de los Orts puso en marcha este sueño de manera arriesgada para una ciudad que, obcecada con el calzado, no había reparado en el turismo; y al principio se notó, rozando el sueño la pesadilla hasta que poco a poco empezó a crecer hasta atraer estrellas de la talla de la Reina Sofía, artistas como Antonio Gala, clubes como el del Real Madrid y un largo etcétera. 

"Empezó a rodar y con su andadura llegaron las preocupaciones. Los turistas no salían de sus playas y solo algún visitante del huerto-jardín daba un vistazo, tomaba un té en la cafetería o solicitaba unos sándwiches en la piscina para justificar el baño gratuito. Confieso mi sensación de fracaso y mi inmensa decepción, ¿qué había fallado en el planteamiento?", se preguntaba el ideólogo del hotel, José Orts Serrano, en un artículo de 2012 con motivo del 40 aniversario recogido por la Cátedra Pedro Ibarra de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche. 

El hotel, en sus orígenes, sigue conservando la misma estructura.

Cuenta Orts que el susto duró solo meses, que fue el tiempo que tardó en llegar las reservas "... y mi asombro". "Yo no había contado suficientemente con que mi ciudad podía aportar una cifra significativa de clientes y ahora era ella la que estaba  levantando poco a poco nuestra perspectiva. Las reservas llegaban y aumentaban por días, pero no de los tour-operadores sino de los amigos, de los zapateros, de los industriales de mi pueblo". Y es que en los 70, Elche hacía despegar su industria del calzado hasta llevarlo a su edad dorada, lo que haría que el hotel, pensado para turistas, derivada hacia el mundo de los negocios, "lo que confieso nunca entró en mis cálculos".

Los orígenes, un camping 

Se podría decir que un hotel tan selecto como el Huerto del Cura nació de un camping. Un camping como solución a "la severa reglamentación" en torno a la protección del Palmeral que imperaba en los años 40, rememoró el jueves Toni Mayor en su discurso. Porque el sueño que afloró en los 70 fue proyectado inicialmente 30 años antes, pero la negativa del Ayuntamiento a facilitarle los trámites llevó a la familia Orts a aventurarse con un camping:

Toni Mayor en su discurso del pasado jueves.

"Una parcela rectangular que forma parte de la división de un huerto de palmeras, el huerto de Santa Teresa, situado frente al Jardín del Huerto del Cura", rememoraba Mayor. Acababa de nacer en los años 50 el Camping El Palmeral, el cuarto que se creaba en España, según el Registro Nacional, "pero se convirtió el primero en excelencia". 

Y con la experiencia del camping y con esa idea de excelencia, "se decidió llevar adelante una construcción hotelera en horizontal, algo totalmente original para la época. Los bungalows, en los que se instalarían las habitaciones, y que dispondrían de todas las comodidades, estarían distribuidos en una especie de jardín de las delicias, de modo que, instalaciones hoteleras, personas y plantas conviviesen en armonía", señaló en su alocución Toni Mayor.

Su piscina, si bien ha sido ampliada, permanece en el mismo lugar, en la entrada del hotel.

Tras las dudas iniciales, el hotel se convertiría pronto en un lujoso punto de encuentro para citas de negocios, comidas familiares, almuerzos institucionales u ordenaciones sacerdotales, de ahí lo "del Cura"... La gente quedaba en su emblemática cafetería donde se sucedían las tertulias y citas hasta el punto que las parejas que allí nacerían, acabarían en boda en el mismo hotel, recordaba José Orts. Sin olvidar la discoteca que hizo que varias generaciones se movieran al ritmo de la música de entonces, protagonizada por unos cantantes reverenciados algunos de los cuales también acabaría durmiendo en sus camas.

Y así, el Hotel se fue abriendo poco a poco hacia el turista de fuera, no solo el de dentro, para una ciudad que empezaba a poco a poco atraer visitantes gracias, en parte, al servicio y tenacidad del Huerto del Cura, el único hotel durante décadas en todo Elche

Toni Mayor, junto con el alcalde de Elche, Carlos González, a su izquierda, el Director General de Turismo de la Generalitat, Herick Campos, a su derecha y por regidores de la corporación.

El futuro del Hotel

Durante el evento del jueves, Toni Mayor deslizó que, entre los nuevos proyectos de la cadena, está la apertura de Leopoldo, un nuevo espacio gastronómico en honor al que fue maître de la casa durante décadas. Cabe recordar que en su cocinas nacieron las famosas Delicias de Elche (el dátil cuyo hueso ha sido sustituido por una almendra y todo envuelto en crujiente beicon). 

Leopoldo Román cuenta a EL ESPAÑOL De Alicante que pasó 48 de sus 50 años como máximo responsable del buen funcionamiento de su restaurante hasta que se jubiló el año pasado. Y el pasado jueves estaba, como otros trabajadores, visiblemente emocionado, consciente de que la vida del Huerto del Cura es la suya propia. 

El futuro de este hotel va de la mano de conceptos empresariales modernos como "objetivos corporativos de sostenibilidad, expansión estratégica y consolidación de nuestro negocio", enumeraba el director general de Port Hotels, Rafael Blanquer. "Y es mucho más fácil mirar al futuro con un legado y unos establecimientos con tanto espíritu como el Huerto del Cura", concluía.