Alicante

Agentes de la Policía Nacional han detenido en la ciudad de Alicante a una mujer de nacionalidad española y 38 años de edad, que denunció ser la supuesta víctima de un robo con violencia de su bolso y de un teléfono móvil que ni siquiera poseía.

Según el relato denunciado la supuesta víctima, caminaba por la calle cuando una persona se le acercó rápidamente la empujó tirándole al suelo y le arrebató el bolso en el que supuestamente portaba su móvil y otros enseres.

La denunciante, además, aportó todo lujo de detalles sobre el presunto autor de robo, así le describió tanto físicamente como la vestimenta que portaba, lo que a la postre resultó totalmente ser totalmente falso.

Los agentes del Grupo II de Investigación de la Comisaría de Distrito Norte de Alicante tras recibir la denuncia comenzaron las pesquisas y descubrieron que lo relatado distaba de la realidad.

Así que la citaron nuevamente a esta mujer, la cual al tratar de explicar lo acontecido no hizo sino que caer en contradicciones e inexactitudes para finalmente acabar manifestando que todo había sido producto de su imaginación, que no había sufrido robo alguno, incluso no poseía ningún teléfono móvil. 

¿Entonces, por qué lo había denunciado? Pretendía, dijo según un comunicado de la Policía Nacional, conseguir una factura de un terminal telefónico por parte de un conocido con el fin de cobrar el seguro.

Los policías, a continuación, detuvieron a la denunciante acusada de un presunto delito de simulación de delito, quedando en libertad tras prestar declaración en dependencias policiales, a la espera de ser citada ante la Autoridad judicial.

La Policía Nacional recuerda que, entre sus cometidos, está el de investigar todas las denuncias. "Fingir ser víctima de un delito, es delito y puede acarrear, a la postre, un grave perjuicio para la persona autora del mismo, como es el hecho de la posibilidad de llegar a contar con antecedentes penales", recuerdan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. 

Corderos muertos

Por otro lado, la Policía Local de Elche comunicó este sábado que, el pasado 11 de abril, denunció ante Sanidad a una explotación ganadera por arrojar restos de animales a un barranco. La Unidad de Urbanidad y Medio Ambiente (UMA) del Cuerpo fue alertada sobre las 16:00 horas por vecinos y de la partida de Altabix y senderistas de la aparición de varios cadáveres de corderos en avanzado estado de descomposición en un barranco.

La dotación policial rastreó la zona y encontró los restos óseos de al menos dos corderos que todavía conservaban los crotales auriculares de identificación electrónica, hecho que, tras las oportunas pesquisas, permitió a los agentes localizar la explotación ganadera a la que supuestamente pertenecían.

Una vez en las instalaciones de la explotación ganadera, los agentes identificaron a su titular y comprobaron la documentación preceptiva para la actividad. Asimismo, detectaron varios incumplimientos relativos al bienestar animal.

Las infracciones abarcaban aspectos tales como el mal estado en que se encontraba el lecho en el que reposan, carente de paja y con una gran acumulación de deyecciones, además de no presentar el código de buenas prácticas ni el plan de limpieza de desinfección, desinfectación y desratización (PLDDD), que resultan obligatorios en este tipo de actividad.

En este sentido, la ley prohíbe expresamente el abandono de animales muertos o moribundos, siendo preceptiva la contratación de los servicios de un gestor de tratamiento de cadáveres para las especies ganaderas. En casos como este, los responsables se exponen a sanciones que oscilan entre 600 y 60.000 euros, así como la suspensión de temporal de la actividad ganadera entre 1 y 5 años.

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