Alicante

Las imágenes han corrido como la pólvora por las redes sociales. Personas de etnia gitana atadas a las farolas de Ucrania, semidesnudas y con la cara pintada de verde por supuestamente haber robado o haberse negado a alistarse al ejército; o personas negras a las que se les separa de una cola de refugiados por su color de piel o recibiendo un trato discriminatorio en un pabellón humanitario.  

“Unas personas sufren racismo y otras no, dependiendo del color de la piel y del género. Mi amigo, de raza negra, sufrió racismo […] Hay una línea que, si eres ucraniano, es fácil de traspasar, pero si no, tardas mucho en conseguirlo. Los guardias de fronteras golpearon a mi amigo con un palo y resultó herido”. Este testimonio de Bilal, pakistaní de 24 años, ha sido recogido por Amnistía Internacional en la frontera con Polonia

“Los guardias fronterizos ucranianos no nos dejaban pasar”, señaló Chineye Mbagwu al New York Times. “Estaban golpeando a la gente con palos”. “Los abofeteaban, los golpeaban y los empujaban hasta el final de la fila. Fue horrible", dijo esta doctora nigeriana de 24 años.

Son dos ejemplos de los ataques racistas que se han sucedido desde la invasión rusa de Ucrania a la que le ha seguido una huida masiva de una parte de la población, desde mujeres y niños a residentes extranjeros e inmigrantes de numerosas nacionalidades.

Ahora, para tratar de dar asistencia a estas personas negras y gitanas, este miércoles salió por la tarde la primera "caravana racializada y antirracista de ayuda humanitaria" de España, explican desde la organización. 

Desde Valencia

Desde Valencia se ha desplazado una expedición a Barcelona para coger un vuelo a Cracovia (Polonia). Son miembros de la asociación Uhuruo del colectivo negro afrodescendientes y africano, entre los que está Gus, Lamar y Ana Isabel Martínez.

Los miembros de Uhuru Valencia.

El objetivo, explican, es el de tratar de documentar "esta segregación racial que hay en las evacuaciones humanitarias y el maltrato por parte de las autoridades", así como "asistir a esas personas que se han quedado en el limbo" y también "romper el etnocentrismo que hay en la ayuda humanitaria donde predomina el salvador blanco".

"Es la primera vez que una expedición afrodescendiente irrumpe", prosigue la expedición, "nos hemos aliado con otros grupos afrodescendientes desde Suiza a Francia y se nos une una caravana gitana desde Marbella; es la primera vez que se unen gitanos y negros por el mismo objetivo", sostienen.

Se refiere a la Federación Andaluza Hermandad Gitana que dirige el gitano de mayor rango de la guardia civil, Antonio Martín: "Todo viene porque vimos en las noticias que entre los 10.000 niños escolarizados en España no había nadie que no fuera rubio y de ojos azules, es decir, no han venido ni familias gitanas ni negros", sostiene por teléfono. 

El guardia civil Antonio Martín.

Como en el caso de Uhuru, el colectivo gitano andaluz se puso en contacto con otras asociaciones europeas hasta dar con activistas que están en el terreno, llegando así a tejer una red con otros grupos afrodescendientes y gitanos "desde Suiza a Francia".

Más testimonios

"Activistas nos han contado cómo se está obstaculizando la evacuación en la estación de tren de Leópolis (Ucrania), donde daban prioridad a los 'only white'". También en el punto fronterizo de Medika (Polonia), donde podría dirigirse la caravana en los últimos días, les han contado que "existen dos colas, una para blancos y otra para negros sin importar que en la documentación de estos últimos diga que son ucranianos; la cola de blancos avanza más rápido, mientras que la racializada no", aseguran los miembros de la caravana.  

Por su parte, este cabo primero afirma que ha podido hablar en romaní con otros activistas europeos que han reportado un "racismo generalizado en Ucrania", donde la principal preocupación está en los "grupos nazis que queman casas a gitanos o los amarran a árboles y farolas". "Los que lo hicieron lo justificaron en la sospecha de que habían robado, aunque no había datos fehacientes de este supuesto y ya sabemos cómo se asocia el robo al gitano". 

En la conversación con ambos se suceden los casos de racismo tanto dentro como fuera de Ucrania ante el "silencio de los medios de comunicación". Martín explica que en estos momentos están captando fondos para sufragar el coste "para cuatro o cinco autobuses" con la intención de traer a las personas gitanas a España.

Mientras, los integrantes de Tuhuru explican que se han puesto en contacto con ellos Serigne Mbayé, diputado, y Rita Bosaho, directora general para la Igualdad de trato y Diversidad Étnico Racial del Ministerio de Igualdad; ambos, políticos racializados de Unidas Podemos. Hemos quedado en reunirnos, pero estamos esperando de ellos algún tipo de apoyo público que de momento no llega", sostiene la activista. 

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