Alicante

¿Cómo justificar las cuantiosas pérdidas que estaba teniendo en una página de sorteos? Un hombre de 43 años pensó que la solución a este problema podía ser denunciar que esos cargos a su tarjeta no eran suyos sino que, en realidad, era la víctima de una estafa. Con esa idea fue a la Comisaría de Orihuela y acabó siendo detenido como presunto autor de un delito de simulación de delito.

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El relato a los agentes en la Oficina de Denuncias y Atención al Ciudadano se centró en contar que otra persona había estado usando su tarjeta de crédito. Y esta era la que habría realizado varias transacciones digitales. Lo que no contaba era con que el rastro de sus operaciones era fácil de seguir.

Los efectivos de la Brigada de Policía Judicial de Orihuela se encargaron de investigar esta denuncia para comprobar qué estaba sucediendo, según recoge Efe. En esas tareas se determinó que los gastos denunciados habían sido realizados de manera totalmente voluntaria por la supuesta víctima. El hombre se había suscrito a una web de sorteo de premios.

Las pruebas encontradas eran totalmente claras. Los agentes obtuvieron la grabación de la aceptación de los términos y condiciones del contrato así como la firma del mismo. No había duda posible sobre la voluntariedad de los hechos. Cuando se expuso al denunciante la situación, de nuevo en la Comisaría, este acabó reconociendo los hechos. Ahí admitió también que su banco ya le había pagado parte de lo denunciado y que finalmente él se lo había gastado en productos de lotería.

Simular un delito

El arrestado, de nacionalidad argelina, fue puesto en libertad tras su declaración en dependencias policiales. Ahora está a la espera de ser citado por el Juzgado. Con este caso la Policía Nacional recuerda las graves consecuencias que tiene una falsa denuncia por ser víctima de un hecho delictivo ya que puede convertir a la persona en autora de un delito de simulación de delito y estafa.

Este problema, apuntan, se produce en Alicante en numerosas ocasiones por denuncias presentadas por robos de teléfonos móviles de última generación. Esos casos suelen tener su origen en un hurto —la sustracción sin violencia— o cuando se ha perdido el terminal. 

La simulación de delito ya es grave por sí, si a eso se añade la intención de recibir una compensación económica, este cargo aumenta. La voluntad de beneficiarse de la indemnización del seguro o de la devolución de los importes en la cuenta por el banco supone añadir otro delito más.

Las fuentes de la Policía Nacional explican que los hechos denunciados son siempre investigados. Por ello, de determinarse la falsedad de los mismos, el denunciante acaba siendo detenido como presunto autor de un delito de simulación de delito. Esto le genera antecedentes policiales e incluso penales que pueden traerle graves repercusiones en el normal desarrollo de su vida personal.

El problema de esta simulación de delito, agregan, también supone una carga social. El tiempo y recursos dedicados a la investigación de lo que acaba siendo una simulación no se dedica a los crímenes que sí necesitan de esos trabajos.