Elche

Hay algo novedoso en esta historia. Por un lado, que un Guardia Civil se atreva a alzar la voz y poner por escrito no solo sus experiencias, sino sus opiniones, en un libro cuando todavía está en activo, no deja de ser una rara avis para un cuerpo de naturaleza militar y, por tanto, hermética. Y, por otro, que el autor del texto sea un hombre en un campo, como es el de la lucha contra la trata de mujeres con fines de explotación sexual, donde predominan las mujeres guardias civiles.

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El resultado de ambas cuestiones se llama 'Mujeres encadenadas', por las que Antonio Manuel Asensio Frases (Alicante, 1976) se adentra en sus 150 páginas en la otra cara de la prostitución en la provincia de Alicante, que ha podido conocer durante 12 años como miembro del equipo EMUME (mujer-menor) de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial. Y esa cara, como intuirá ya el lector, no es la que nos ha acostumbrado a mostrar la industria cultural. 

En un encuentro con EL ESPAÑOL De Alicante días antes de que presente el libro -este lunes 18 de octubre (a las 17:30 horas) en la Sala Plató del edificio Innova del campus de Elche de la Universidad Miguel Hernández-, Asensio se detiene en varias ocasiones en lo que considera el quid de la cuestión: la supuesta voluntariedad de las mujeres que ejercen la prostitución. "No es cierto. Soy consciente de que existe ese debate en la sociedad, pero como hemos podido comprobar, la inmensa mayoría están en este mundo en contra de su voluntad", apunta. 

Así lo señalan los estudios de campo, que arrojan la cifra de que el 95% de las mujeres prostituidas lo están por coacción, manipulación o necesidad. Y por eso, insiste, "es algo que hay que aclarar", sobre todo a los consumidores "o puteros", que "por ignorancia o por no querer verlo", pagan por acostarse con ellas. Llegamos así al objetivo último del libro, que "los hombres se conciencien, rebelen y den un paso al frente" para acabar con el drama de la trata.  

Puteros con miedo a ser descubiertos

La obra de Asensio (autoeditada) se mueve entre dos aguas, las que hacen fluir la prostitución y explotación sexual gracias a proxenetas, clientes y otros sujetos perpetuadores de la trata, y las que tratan de taponar una actividad que genera más de 4.100 millones de euros en España (el 0,35% del PIB). Por cierto, hablando de mojarse, le pedimos que lo haga con respecto a las diferentes posturas políticas en torno al nuevo cuerpo legal de la prostitución: ¿Legalización o abolición? "Lo tengo claro, la legislación española se debe encaminar a la abolición". 

Este también enfermero graduado por la Universidad de Alicante se detiene en las páginas de la publicación en describir el miedo que sienten los puteros cuando son descubiertos por la Guardia Civil en una de las numerosas inspecciones que hacen en puticlubs y bares de ambiente. "No falla, es la preguntan del millón", avanza, "siempre nos preguntan si va a llegarles a casa una notificación de lo que estaban haciendo", comenta Asensio. 

Portada del libro.

Porque para que este lucrativo negocio funcione, el cliente de la prostitución "necesita privacidad e intimidad" y, claro, cuando la Guardia Civil rompe este círculo, "el cliente se alarma" por si le descubre su mujer o si sale a la luz donde estaba en caso de ser un cargo público o relevante. 

Porque sí, este agente reconoce que, en 12 años, "nos hemos encontrado de todo", es decir, perfiles de puteros "de toda clase social y formación" y de todas las edades. A este respecto, Asensio Frases recuerda una anécdota representativa de la preocupación que existe en torno a las nuevas generaciones: 

"Cómo irse de putas a los 12 años"

"Hace unos meses, una de las mamás de donde estábamos me preguntó si le podía ayudar a averiguar qué buscaba su hijo de 12 de años con el móvil", explica. Una simple búsqueda del historial de Google reveló que, de 20 entradas, 19 eran sobre el videojuego Fortnite y una que no se esperaban, ponía “cómo irse de putas a los 12 años”. 

"La sociedad ha sexualizado mucho a nuestros menores desde la aparición del porno en Internet -esgrime- y ahora debemos darles las herramientas para que no se eduquen a través de lo que ven en redes sociales o en la Web". Esto es, mediante imágenes en la que las mujeres aparecen sumisas, violadas o siempre dispuestas a complacer a los hombres.  

Unas herramientas que él mismo ofrece al sistema educativo como uno de los responsables de las numerosas charlas que la Guardia Civil viene ofreciendo en los colegios sobre violencia de género, prevención del sexting, grooming y ciberbullying. También forma a otros compañeros de la Benemérita en igualdad, aunque, desde hace un año, ha dejado el equipo EMUME especializado en trata al ser destinado, como sargento comandante del puesto de Jacarilla, una pequeña localidad de la Vega Baja.

"Cuando puedes violar por unos euros"

Pero su compromiso en la lucha contra la explotación sexual, explica, sigue intacto. Prueba de ello es el libro, que de momento se puede adquirir a través de su mail antonio.asension.frases@gmail.com, con el que pretende "remover conciencias". Por eso es "explícito" en su interior. Como el capítulo titulado "cuando puedes violar por unos euros".   

Esta afirmación va a escocer a una parte de la sociedad. Le advertimos. "Es mi opinión, y nada más que la mía", sostiene. "Cuando tú con dinero puedes comprar el cuerpo de otra mujer y la voluntariedad está subvertida, yo no me ando con eufemismos". ¿Entonces? "La prostitución es una violación pagada, no es un trabajo y la verdad, no creo que nadie de los clientes vaya a leer este u otro libro, pero espero que se acaben preguntando cómo esa mujer ha llegado a esa situación".