Alicante

La casa de dos llaves o dos claus en valenciano es el nombre que recibe la vivienda comunal obrera alcoyana típica de los siglos XIX y mediados del XX. Se trata de casas muy estrechas, de cinco o seis alturas que no tenían pasillo.

Las estancias de una casa estaban separadas unas de otras y a veces se encontraban hasta en distintas plantas, por lo que la escalera del edificio era un elemento común para todos los vecinos. De ahí, lo de claus. Como los edificios estaban habitados por personas de distintas familias, todas las habitaciones de la casa contaban con cerradura para preservar la intimidad de cada una de las viviendas.

La situación de hacinamiento en los barrios obreros, así como la falta de salubridad de las propias viviendas, ocasionó el malestar de la población. Algunos sanitarios y religiosos conocedores de la situación denunciaron la situación ante el Ayuntamiento

Típica vivienda social de dos claus en Alcoy. Museo de la Ciencia y la Técnica de Cataluña

Industrialización en Alcoy

En el año 1846, Alcoy tiene una población de 22.500 habitantes, de los cuales alrededor de 5.000 vienen de otras partes de España atraídos por el desarrollo industrial de la ciudad y la oferta de puestos de trabajo, tal y como cuenta Jorge Doménech en su artículo 'Les cases de dos claus, origen y causa de las viviendas comunales'. 

Las casas de dos claus se construyen en un principio como viviendas unifamiliares y plurifamiliares, pero con la llegada de peones que querían trabajar en la industria textil y metalúrgica, surge la necesidad de levantar edificaciones baratas y pequeñas, viviendas comunales.

Características 

Las casas de dos claus pasaron a ser de tres, cuatro y hasta de ocho llaves. Otro elemento común en este tipo de edificaciones es que la fachada de todas ellas medía menos de cuatro metros de ancho. Tampoco contaban con un patio interior, por lo que la falta de luz y de ventilación se sumaban al hacinamiento. 

Se trata de casas muy estrechas, de cinco o seis alturas. "El solar es tan estrecho que la escalera para subir por los distintos niveles corta las habitaciones y separa las estancias; en la parte delantera está el comedor y en la parte trasera, incluso con distinto nivel, están los dormitorios", explica Enrique J. Masiá, presidente de la asociación Alcoy Industrial

En su artículo, Jorge Doménech explica como en la posguerra, el Ayuntamiento de Alcoy recibió varias quejas denuncias por las condiciones de pobreza en las que tenía que vivir este sector de la población. Los médicos y los religiosos fueron los impulsores de la petición. "En sus visitas a los enfermos, moribundos o recién fallecidos, tuvieron que acceder al interior de un gran número de casas obreras, y salían con el ánimo hondamente afectado al comprobar aquellas penosas condiciones", explica el profesor de la UA. 

El portavoz de Alcoy Industrial, Enrique Masiá, defiende que este tipo de vivienda solo se daba en Alcoy, por lo que representa un patrimonio material e inmaterial que debe respetarse. "Mínimo una de estas viviendas tiene que restaurarse, conservarse y protegerse para que pueda visitarla todo el mundo", defiende Masiá.

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