Alicante

El cabo de San Antonio en Xàbia forma parte del Parque natural del Macizo del Montgó y desde su faro se pueden apreciar unas de las vistas más impresionantes de la costa alicantina. San Antonio debe su nombre a Catalina Bas, una eremita javiera del siglo XIV que mandó construir una ermita en ese lugar

Durante esa época era muy popular que los religiosos y las religiosas se fueran a vivir a lugares deshabitados para llevar a cabo su fe, como una muestra de sacrificio y penitencia, y ese fue el caso de la protagonista de esta historia. Sor Basota, como muchos la conocen, decidió aislarse del resto de la población e irse a vivir a la cueva conocida como 'Basota' en La Plana, una zona situada entre el Montgó y el cabo de San Antonio. 

La religiosa tenía muy buena relación con el por aquel entonces Conde de Dénia, don Alfonso de Aragón 'el Viejo'; y con su hermano, Jaime de Aragón, que era obispo en Valencia. Gracias a ellos fue que finalmente la religiosa pudo mandar a construir una ermita al lado de la cueva en la que vivía el 1 de julio de 1377. Tal y como cuentan en el diario local 'Xàbia al día', esta fue la razón por la que el cabo empezó a conocerse en primer lugar como el cabo de la Ermita, y posteriormente cambió al nombre con el que se le conoce hoy en día, San Antonio

Baluarte contra corsarios

Desde Turismo de Xàbia, cuentan que en su suelo se alzó una torre vigía, donde otros eremitas y monjes de la Orden de San Jerónimo la utilizaron como refugio frente a los ataques de piratas berberiscos, tan frecuentes en aquella época y que se llevaban a los religiosos como rehenes.

Finalmente, la orden tuvo que abandonar el cabo de San Antonio para desplazarse a otro lugar, lejos de los ataques piratas. Fue ahí cuando los jerónimos levantaron el Monestir de Sant Jeroni de Cotalba, en el municipio valenciano de Alfahuir, a 50 kilómetros de distancia de Xàbia. Cuentan, que a pesar de los acontecimientos, Catalina de Bas siguió haciéndose cargo de la ermita de San Antonio hasta su muerte. 

Iglesia de la Virgen de Nuestra Señora de Loreto en Jávea.

Las bases tanto de la ermita como de la torre vigía dio lugar a la estructura del actual faro. Un entorno que Turismo califica como "privilegiado" por la gran riqueza de microreservas vegetales que viven en él. Este santuario se mantuvo en pie hasta finales del siglo XIX. Ahora, en la zona tan solo se aprecian algunos restos de la piedra con la que fue levantada.

El municipio de Xàbia todavía sigue recordando a este eremita, ya que en su honor se le puso el nombre de Catalina Bas a una de sus calles. En el centro del barrio de Duanes de la Mar se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto, un edificio de estilo vanguardista, que en su interior guarda un sarcófago que contiene los restos de de Sor Catalina.

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