Se pasean impunes por Orihuela con un Opel Omega plateado y varios miles de euros en sus bolsillos robados tras la exitosa extorsión a Gary, un británico de 63 años que vio cómo su nueva vida en Alicante se convirtió en pesadilla en unos pocos meses.
Estos falsos decoradores exprimieron todos los recursos de su víctima: su casa para fiestas, su dinero para engordar sus cuentas, sus electrodomésticos para revenderlos, su coche para desplazarse y hasta le quitaron las pastillas para mantenerlo débil.
El engaño ha sido tan lucrativo para unos como dañino para otros, pues, más allá de lo material, ha dejado a la víctima en estado grave de salud y a su hija India en una persecución legal por dar con los criminales.
Según cuenta la hija de la víctima a este diario, todo comenzó cuando su padre se mudó a Orihuela en junio de 2025, donde compró un apartamento en la calle Bahamas
Poco después se hizo amigo de dos compatriotas en un bar que se ofrecieron a ayudarle a decorar la nueva vivienda.
"Pensó que era un gesto muy amable. Fueron a su casa para decorarla y, mientras hacían pequeños trabajos, le dijeron que se quedarían a dormir allí mientras duraran las obras, para poder levantarse temprano y empezar pronto. Mi padre aceptó, confiando en ellos como amigos", relata India.
El engaño
Aprovechándose de su confianza y de que era nuevo en la zona, se instalaron en su casa, comenzaron a organizar fiestas y acabaron controlando su entorno.
Los individuos le robaron la medicación para la tensión arterial, lo que provocó que su salud se deteriorara gravemente, con caídas, mareos y pérdida de autonomía.
Además, le daban alcohol para mantenerlo ebrio, como denunció India ante la Guardia Civil en una denuncia a la que ha tenido acceso este diario.
También se apropiaron de su tarjeta bancaria, se negaron a devolvérsela y gastaron miles de euros.
Los sospechosos saliendo del apartamento.
"Estoy hablando con su banco para saber cuánto exactamente se llevaron, pero me dijeron que son varios miles de euros", lamenta India.
"Dijeron que necesitaban comprar suministros para la decoración y se llevaron su tarjeta bancaria. Compraron muy pocas cosas y, cuando mi padre pidió que le devolvieran la tarjeta, se negaron y dijeron que no", añade la inglesa.
Además, le rompieron el teléfono móvil, lo aislaron de su familia y ejercieron violencia física contra él, según los propios vecinos.
"Pegaron a mi padre y los vecinos escucharon gritos. Llamaron a mi tío y le dijeron que, si quería hablar con mi padre, tendría que llamar a su número, porque mi padre ya no tenía teléfono móvil", cuenta la denunciante.
Vivieron en la casa unas tres o cuatro semanas aprovechando que el hombre "no podía valerse por sí mismo", cuenta su hija.
Viaje a Orihuela
Alertada ante la falta de noticias de su padre, la mujer intentó llamarle, pero no pudo hablar con él.
"Nadie supo nada de él durante ocho días. Tenía que coger un vuelo de vuelta al Reino Unido para visitar a unos amigos y no apareció. Eso nos preocupó muchísimo porque no es propio de él", recuerda.
Heridas en el brazo de Gary a causa de los golpes y la violencia de los sospechosos.
El silencio hizo que acudiera al Consulado Británico para registrarlo como desaparecido, pero no constaba como ingresado en ningún hospital, por lo que decidió volar a España en octubre para encontrarlo.
El hombre acabó ingresado en el Hospital de Torrevieja, con traumatismo craneal, deshidratación severa y múltiples hematomas, según relata.
Mientras él estaba hospitalizado, los agresores siguieron utilizando su vivienda y fueron vistos sacando la televisión y varios electrodomésticos para revenderlos.
India cuenta que consiguió entrar en el apartamento de su padre, cambiar las cerraduras e instalar una alarma para asegurar la propiedad, manteniéndonos alejados desde entonces.
Sin detenciones
India denunció lo sucedido ante la Guardia Civil de Pilar de la Horadada y en redes sociales a través de la cuenta Crime Watch Orihuela Costa.
El Opel Omega robado de Gary.
La cuenta está especializada en compartir información sobre sospechosos que actúan en la zona, difundir injusticias y advertir a los vecinos sobre cómo protegerse ante la creciente inseguridad.
La respuesta de la comunidad permitió identificar a los sospechosos con su nombre completo y domicilio y brindar a la Guardia Civil, junto con documentación, declaraciones de testigos y material fotográfico proporcionado por la familia de la víctima.
Varios meses después de la denuncia, la hija de la víctima sigue a la espera de avances en una investigación que la Guardia Civil asegura a este diario que está activa.
El instituto armado afirma que el caso está judicializado y que la Guardia Civil de Pilar de la Horadada está investigando para dar con los extorsionadores.
"Ahora lo más importante es que mi padre se recupere. Necesitamos documentos para acceder a su banco, calcular lo que gastaron. En algún momento tendré que volver a España para arreglar el apartamento, porque está prácticamente vacío, y tendremos que venderlo", concluye India.
Mientras tanto, los sospechosos han sido vistos por Orihuela disfrutando del botín y recorriendo la ciudad con el Opel Omega plateado de su padre.
Desde Crime Watch Orihuela advierten de que este caso no es aislado y piden extremar las precauciones de los vecinos ante propuestas de desconocidos para evitar que se repita la pesadilla de Gary.
