Alicante

Fue a mitad de la década de los 90 cuando el PP de Orihuela, granero de votos para el partido de José María Aznar en la Comunidad Valenciana, se rompió sin previo aviso. Comenzaba entonces una historia que este lunes vive un punto y seguido. La de las maniobras del abogado y empresario local, José Alcántara, una de las dos personas que más ha influido en los cambios políticos del Palacio del Marqués de Arneva

La otra persona fue su socio y posterior declarado enemigo, Ángel Fenoll. Los dos compitieron por el negocio de las basuras y durante un tiempo Fenoll ganó la partida. Pero el caso Brugal acabó con él. Alcántara optó por diversificar más sus actividades y todavía mantiene parte de su poder.

Cs Orihuela, liderado ahora por José Francisco Aix -con el diputado nacional Juan Ignacio López-Bas como valedor en Madrid- rompió a principios de este mes su pacto de gobierno local con el PP del alcalde Emilio Bascuñana, quien recordó la historia del CLR. Firmó junto a PSOE y Podemos (Cambiemos) una moción de censura sin permiso de la dirección nacional del partido de Inés Arrimadas.

Emilio Bascuñana (PP) y José Francisco Aix (Cs). Ayuntamiento de Orihuela

Los cinco concejales liberales no necesitan ese permiso porque no obedecen a Cs, sino a Alcántara, para quien estas siglas son las terceras que presenta a las elecciones municipales oriolanas desde 1999. Justo cuando, aprovechando el malestar de algunos concejales del PP con el entonces alcalde José Manuel Medina, creó el Centro Liberal (CL). Más tarde, el control de la televisión local TeleOrihuela, sirvió de cimiento para sus otras operaciones políticas. Fenoll, por su parte, contraatacaba con Canal Vega TV.

Hoy, los cinco concejales de Cs tienen importantes vínculos con el empresario, que a menudo aparece en fotografías de las redes sociales compartiendo actos no institucionales con ellos. Aix, el expresidente de NNGG, Antonio Sánchez, y el sobrino del antiguo alcalde pedáneo de La Aparecida, Ángel Noguera, proceden del PP. 

Por su parte, María del Mar Ezcurra, es hija de otro de los "productos políticos" de Alcántara, cuando cambió las siglas del CL por las del CLR, Joaquín Ezcurra (socio del empresario en la televisión antes de entrar en política). Y María Luisa Boné es hija de la pareja del empresario, Mari Carmen Campillo, en su día secretaria del alcalde Luis Fernando Cartagena.

Lo curioso del caso es que el PSOE de Carolina Gracia se preste a la operación. En 2013, la entonces portavoz socialista y hoy mano derecha de Ximo Puig en la provincia -la delegada del Consell-, Antonia Moreno, publicó un durísimo artículo de opinión en un medio local en el que retrataba al abogado y empresario: "Ahora me toca a mí".

Y también la propia Carolina Gracia en la última campaña electoral aseguró que López-Bas no era Albert Rivera, "que detrás del Juan Ignacio López-Bas no hay otro que el señor Alcántara, y hoy digo alto y claro que con el PSOE de Orihuela el señor Alcántara jamás conseguirá hacer negocios propios y volver a poner la corrupción como bandera de este pueblo". Palabras demasiado gruesas para la alianza que acaba de forjar con sus peones. 

Carolina Gracia (PSOE) acusa a Cs de orihuela de servir a los intereses del empresario José Alcántara Héctor Fernández Alicante

Este vídeo fue borrado ayer de la cuenta de Cambiemos (Podemos Orihuela) en YouTube, la tercera pata de la nueva alianza. Pero eso no ha impedido que desde el PSOE surjan voces que denuncian la moción de censura, como la del exportavoz oriolano Antonio Zapata, que ha anunciado que se presentará en los comicios internos del partido contra Carolina Gracia. Y es que la moción de censura no cuenta con el apoyo ni de su militancia ni de la ciudadanía oriolana.

Cómo empezó todo

La derecha oriolana no tuvo mayores problemas desde 1986 a 1995 en que estuvo liderada bajo el férreo control del entonces alcalde Luis Fernando Cartagena. Era casi un virrey en la Vega Baja alicantina cuando toda la Comunidad Valenciana estaba gobernanda por el PSPV-PSOE de Joan Lerma. Tanto, que cuando Eduardo Zaplana (PP) llegó al Palau de la Generalitat, se lo llevó a Valencia de todopoderoso conseller de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes de la Generalitat Valenciana.

Pero con esta marcha, todo el mundo en la ciudad esperaba que su delfín, Jesús Ferrández, el único que tenía firma delegada, le sucediese del alcaldable. No fue así. Cartagena y el PP apostaron por José Manuel Medina (alcalde de 1995 a 2007).

Ferrández tardó poco en dejar el Gobierno municipal y montar un partido con el apoyo del empresario Alcántara que ya tenía hilo directo con la secretaria de Cartagena. Empezó ahí una estrategia que continúa, señalan fuentes conocedoras de la época, porque el abogado "siempre ha aprovechado cualquier fractura del PP en beneficio propio". Los liberales lograron entonces cinco actas de concejales, que revalidaron posteriormente en 2003, siendo el principal partido de la oposición al PP. 

En 2007, Ferrández abandonó la política para regresar a su puesto de profesor de Formación Profesional. El PP estaba enfrascado en aquella época en una dura batalla interna entre el alcalde Medina y la presidenta local del partido, Mónica Lorente, que reproducía en el ámbito local las luchas entre campistas y zaplanistas en la Comunidad Valenciana.

Alcántara cambió las siglas del CL por las del CLR y colocó a su cabeza al periodista y su socio en la televisión, Joaquín Ezcurra. Su fallecimiento en 2009 elevó a la categoría de concejal a uno de los socios del despacho de abogados de Alcántara, Pedro Mancebo.

En las siguientes elecciones el CLR estaba inmerso en un proceso de decadencia que le obligó a pactar con los residentes extranjeros de la costa liderados por Bob Houliston bajo las siglas CLARO. Pero Mancebo y el otro socio de Alcántara, Juan Ignacio López-Bas, pronto tuvieron problemas con este partido y terminaron expulsando del partido a su concejal Asunción mayoral.

También ellos fueron expulsados del Gobierno tripartito de izquierdas que habían formado con Los Verdes y el PSOE en enero de 2013, dos años después de los comicios y uno después de que los liberales se deshicieran de CLARO.

Emilio Bascuñana (PP) y Juan Ignacio López-Bas (Cs). Ayuntamiento de Orihuela

Tras el desastroso gobierno del tripartito de izquierdas, lleno de convulsiones, el PP de Emilio Bascuñana llegó a la Alcaldía oriolana en 2015 con apoyo de Cs, otro de los delfines de Alcántara: Juan Ignacio López-Bas. En aquel mandato hubo tensiones e incluso se intentó una moción de censura. Pero en 2019, el nuevo éxito electoral del PP permitió revalidar el pacto ya con López-Bas fuera. Hasta hoy.

Noticias relacionadas