Cuenta la leyenda que Calipso salvó a Ulises de un naufragio en la isla de Ogigia. Al menos así lo recoge Homero en su Odisea, más de actualidad que nunca tras el éxito de la película de Christopher Nolan. Recordar el mito de Ulises nos lleva a pensar en esa cultura común y esa historia compartida desde hace milenios con el Mediterráneo como nexo común. Recordar de dónde venimos los europeos, de dónde venimos los españoles en este día me parece un buen punto de partida para reflexionar sobre el momento que vivimos y hacia dónde queremos dirigirnos.
Al celebrar el Día de la Hispanidad celebramos el descubrimiento de América y nuestra indisoluble unión con el “nuevo continente”, con el que compartimos un idioma común y lazos históricos, patrimoniales y culturales que nos han beneficiado y fortalecido a lo largo de cinco siglos. Esta realidad sitúa a nuestro país como el puente perfecto entre Europa y Latinoamérica y ese es un privilegio que, a mi juicio, debemos mantener y potenciar. Nunca está de más recordarlo y hoy con mayor motivo.
Pero permítanme que por la inédita situación que estamos viviendo vuelva mi mirada a Ogigia. O lo que es lo mismo, a Ceuta. Quiero reiterar hoy, día de la Fiesta Nacional, nuestro apoyo y compromiso con esta ciudad autónoma por el difícil momento que vive desde la entrada masiva e irregular de miles de inmigrantes el pasado mes de julio. La sociedad ceutí ha dado un ejemplo de civismo, de solidaridad y de generosidad. Y la sociedad española en su conjunto se ha volcado con los ceutíes. Porque Ceuta es España. Y violar la frontera del Tarajal es violar la frontera española y con ella la europea.
La reacción de la sociedad ha sido un ejemplo claro de lo que es nuestro país. Una nación unida, por mucho que algunos se empeñen en separarla, una nación solidaria, que siempre responde ante la adversidad. En definitiva, una nación con más de cinco siglos de historia que quiere mirar el futuro con esperanza e ilusión.
España es un gran país en el que todos debemos poner de nuestra parte para que siga siendo referencia en el mundo, repleta de grandes personajes ilustres en todos los ámbitos de la vida y uno de los países más visitados y envidiados del mundo. Por algo será.
Las nuevas generaciones de españoles lo tienen claro, al igual que nuestro campeonísimo Rafa Nadal: “En España tenemos el talento, la pasión y el esfuerzo. Lo único que nos hacía falta era creérnoslo, y ahora lo hacemos”. Porque ser español es un gran orgullo. Que nunca dejemos de recordarlo y de creérnoslo.
Luis Barcala es alcalde de Alicante
