El magistrado del Tribunal Supremo (TS) Vicente Magro ha reclamado este viernes a las administraciones públicas una reforma "urgente e integral" de la legislación en materia de vivienda, al considerar que la situación actual "no se puede mantener", informa EFE.
Magro ha visitado este viernes l'Alfàs del Pi (Alicante) para participar en unas jornadas sobre Policía y Seguridad, donde ha alertado de que en España hay unas 16.000 ocupaciones ilegales al año y ha defendido la aprobación de una ley que permita al juez de instrucción ordenar en un plazo de 24 horas la expulsión inmediata de los ocupantes ilegales, así como la devolución de la vivienda a su propietario en un máximo de 72 horas.
El magistrado ha señalado que la falta de una legislación contundente está provocando inseguridad entre los propietarios y ha subrayado que, aunque existen personas en situación de vulnerabilidad, es la administración pública la que debe garantizar el acceso a la vivienda.
"No se puede imponer una servidumbre obligatoria a los propietarios particulares", ha afirmado.
Para Magro, este contexto está contribuyendo al encarecimiento del alquiler debido a la reducción de la oferta, ya que muchos propietarios y también inversores, tanto nacionales como extranjeros, evitan poner viviendas en el mercado ante el temor de no recuperarlas.
La vivienda es uno de los motores de la economía y requiere un marco legal que proteja tanto a propietarios como a personas sin recursos, ha dicho, según EFE.
Referente alicantino
Vicente Magro es el juez más conocido de la provincia de Alicante. Magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo desde 2018, fue presidente de la Audiencia Provincial de Alicante durante 15 años.
Así, fue el primer ganador del premio Vicente Gimeno Sendra por un trabajo para mejorar el tratamiento de la prueba ilícita en los tribunales.
El pasado mes de diciembre publicó en Amazon su séptimo relato de ficción (o ciencia ficción), Nunca me marcharé, sobre las experiencias trascendentes de la "vida después de la vida", o de la "muerte".
En él, Magro, con el conocimiento que le aporta la experiencia propia de investigación de miles de casos judiciales a lo largo de su carrera, trae de vuelta a la actualidad los dilemas éticos que inició el psiquiatra Raymond Moody allá por 1975
