Alicante

La ciudad de Elda revivirá este jueves 11 de enero uno de los capítulos más llamativos de su historia con la proyección del documental Hijos del olvido, una pieza audiovisual que recordará su vinculación con la masonería liberal española, muy presente en la localidad alicantina.

Fuentes de la dirección de la Gran Logia Simbólica Española (GLSE), organizadora de la proyección, explican que el largometraje es "un testimonio visual revelador" para conocer el fenómeno de la masonería en general y la llevada a cabo en la Comunitat Valenciana desde el final del siglo XIX y hasta la primera mitad del XX.

Centrado en la figura de Aurelio Blasco Grajales, quien vivió en Elda y fue uno de los masones liberales y adogmáticos más destacados de España, aborda la represión de la dictadura franquista con el fin de de defender los valores de la masonería.

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Históricamente, la Comunitat Valenciana y Alicante han sido una región masónica importante en España por ser "los últimos bastiones de la República", recuerdan desde GLSE. Y atribuyen el "momento dulce" en la región a sus raíces históricas. Aunque indican que es muy complicado que regresen los números del siglo XX, cuando el momento histórico propició que personalidades importantes de la sociedad formaban parte.

"Un gran número de los diputados de las Cortes republicanas eran masones", recuerdan, y añaden que en aquella época tenían proyección en cargos públicos, sociales, gente de alto nivel, empresarios e intelectuales, entre otros. El resurgir de esta actividad se debe a la recuperación de libertades tras la dictadura. Sin embargo, ahora hay más competencia, ya que predomina el voluntariado, que recoge gran parte de las iniciativas solidarias de estas organizaciones.

Masonería en Elda y Alicante

En Elda, donde se estrenará el documental en el salón de actos de la Fundación Paurides González a las 19:30 horas, dejaron una huella importante. Tanto es así que hay una avenida de las Acacias, el árbol de la masonería, y existe el barrio de La Fraternidad. Así, acogió a personajes públicos relevantes que fueron masones, como Ángel Vera, fundador del Banco de Elda, o el propio Blasco Grajales, quien se mudó en la última etapa de su vida y dejó su legado en la ciudad.

La narrativa del documental aborda la trágica muerte de Blasco Grajales en 1939 a manos de las Hermanas de la Caridad de Valencia. Antes de su fallecimiento, se vio obligado a abjurar de sus convicciones bajo la presión de los estamentos religiosos. Una falsa declaración fue utilizada como propaganda antimasónica durante el franquismo.

Sin embargo, el gran centro de actuación es la ciudad de Alicante por su tamaño. A sus más de 300.000 habitantes hay que añadir la población flotante que asume la capital provincial, que fomenta la creación de organizaciones de masones de otras nacionalidades que llevan sus logias con ellos allá donde vayan y en sus respectivos idiomas. 

6.000 masones en España

Desde GLSE afirman que en el país aún quedan 6.000 masones de diferentes órdenes. La entidad explica que ellos son antidogmáticos, al contrario de la masonería inglesa o regular, que defiende a rajatabla las normas del código moral masónico establecido en 1717, los ingleses "son elitistas y no dejan participar a las mujeres". Este modelo está más extendido en Estados Unidos e Inglaterra, mientras que en la Europa continental se desarrolla con más fuerza la liberal o latina.

Esta, frente a los dogmatismos, apuesta por una actividad igualitaria como "defensora del libre pensamiento, la educación pública y de los más necesitados". El modelo liberal que se muestra en el documental y que fue perseguido por Franco "llegó a España tras la invasión de las tropas de Napoleón", señala uno de los máximos responsables. "Los soldados franceses tenían logias en el ejército y cuando se marcharon esa ideología se quedó en el territorio español".