Alicante

La Policía Local de Elche ha levantado la pasada noche cuatro actas por incumplir las restricciones y ha presentado 60 denuncias por consumo de alcohol en la calle, mientras que los agentes municipales de El Campello han tramitado en una semana 36 denuncias por incumplimiento del toque de queda y celebración de botellones.



Durante la tarde-noche del 29 de agosto, el operativo conjunto entre UMAE (Unidad de Medios Aéreos de Elche) y UMA (Urbanidad y Medio Ambiente) sumó 60 actas por consumo de alcohol en vía pública. A ello se sumó el precinto de un establecimiento por su venta de bebidas alcohólicas a menores.

Del mismo modo, se levantaron dos actas por infracción a la L.O. 4/2015, de Protección de la Seguridad Ciudadana y dos identificaciones en Comisaría, según las mismas fuentes.



Las dotaciones policiales hicieron uso de cámara térmica y foco para vigilar el litoral y el paraje Clot de Galvany, "controlando de este modo con mayor eficacia el respeto al cumplimiento de medidas sanitarias frente a la Covid-19". 

El uso de este dron policial permitió la disolución de varios grupos no autorizados. "Ambos parajes habían sido objeto de alerta por parte de usuarios y responsables por la gran cantidad de restos dejados por algunos grupos, registrando daños", informa la Policía Local de Elche.

El Campello 

Por su parte, la Policía Local de El Campello presentó durante la pasada semana, entre los días 23 y 29 de agosto, 36 denuncias por incumplir la normativa ordenada para frenar el avance del Covid-19.



En concreto, se cursaron 20 incumplimientos del toque de queda. También se practicaron un total de nueve actas por consumo de alcohol en vía pública, principalmente en el entorno de la playa Muchavista, donde se practicó una denuncia (aparejada a la celebración de un botellón) por miccionar en la playa, sanción que lleva aparejada una multa de hasta 750 euros.



Por último, se han levantado dos actas a establecimientos por incumplir las medidas sanitarias establecidas, expedientes que en los casos más graves podrá llevar aparejado el cierre del local.

Hace unas semanas el Gobierno valenciano cambió la normativa para endurecer las sanciones por consumo de alcohol en la vía pública. En concreto, a los organizadores les puede caer una sanción de hasta 60.000 euros, algo que no ha impedido que esta práctica siga extendida por las principales ciudades de la Comunidad, tengan o no un toque de queda en vigor. El sector del ocio nocturno achaca este comportamiento a la prohibición de abrir los pubs. 

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