Alicante
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La patronal hotelera Hosbec ha puesto cifras definitivas al abismo al que se enfrenta el turismo de mayores en la Comunitat Valenciana si el Gobierno central no reacciona de forma inmediata. La falta de viabilidad económica del programa Imserso amenaza con desatar una crisis laboral y económica sin precedentes en las tres provincias para la temporada 2026/2027.

Según los cálculos detallados por la asociación, la no participación de las empresas hoteleras valencianas en la próxima campaña supondría la pérdida de "en torno a 15.000 empleos entre directos e indirectos". Estos puestos de trabajo están estrechamente ligados a la actividad hotelera y a toda la cadena de proveedores que sostiene el turismo durante los meses de menor ocupación.

La patronal advierte de que el golpe financiero para la Comunitat Valenciana superará los 150 millones de euros. Esta cifra se compone de 100 millones de euros de facturación directa que se perderían íntegramente, a los que se suman "más de 50 millones de euros adicionales" correspondientes al gasto inducido en comercio, restauración y transporte local.

Las arcas públicas autonómicas sufrirán un impacto directo con una estimación de caída en la recaudación fiscal "de entre 10-15 millones de euros, solo en concepto de IVA". Esta merma es la consecuencia directa de la brusca reducción de la actividad y del empleo asociado en las zonas costeras.

La revuelta de los hoteleros no es improvisada. El pasado lunes 17, Hosbec ya advertía públicamente de que un número creciente de asociados se planteaba seriamente no renovar su participación en el programa ante "la pasividad y la mala gestión del Gobierno", unas críticas que han repetido este mismo lunes.

El presidente de la patronal, Fede Fuster, fue tajante al señalar que "llevamos años advirtiendo de que este modelo no es sostenible". Fuster recalcó que el sector renuncia "a ganar ni un solo céntimo", pero dejó claro que "no podemos ser nosotros los que financiemos el programa con pérdidas que ya son inasumibles".

La brecha económica entre los costes de los servicios y lo que paga la Administración es el núcleo del problema. Los costes mínimos de producción para un hotel de 3 o 4 estrellas, sin contar amortizaciones, se sitúan hoy en "35 € persona/día". En contraste, la retribución del programa oscila entre los 28 y 30 euros, existiendo incluso propuestas de contratos que bajan hasta los 26 euros diarios en régimen de pensión completa.

La directora ejecutiva de Hosbec, Mayte García Córcoles, ya anticipó hace siete días las consecuencias de mantener estas tarifas: "El número de hoteles que participan es cada vez menor, y los que continúan advierten de que reducirán las habitaciones y cupos". Para García Córcoles, esto aboca a muchos establecimientos a "cerrar durante los meses de invierno".

Este conflicto empresarial escaló al plano político hace seis días. El 18 de agosto, la consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, salió en defensa del sector valenciano acusando directamente al Gobierno de España de "condenar a muerte" el programa de Turismo Social del Imserso al mantener congeladas las tarifas.

Los municipios más afectados

Cano respaldó plenamente las reivindicaciones de Hosbec al declarar que "no se puede pedir a los hoteles que sostengan con pérdidas una política social que debe financiar adecuadamente el Gobierno". La consellera recordó que la Generalitat ya había exigido por carta en mayo una revisión urgente de las condiciones, mayor presupuesto y diálogo con el sector.

"Cuando un establecimiento renuncia a participar, no lo hace por falta de compromiso social, sino porque el modelo debe ser viable para todas las partes", argumentó Marián Cano. Cano incidió en que para que la herramienta tenga futuro "debe basarse en la realidad actual del sector y no en precios que han quedado desfasados".

Los destinos turísticos que corren mayor peligro abarcan todo el mapa autonómico: Benidorm, Xàbia, Peníscola, Torrevieja, Gandia, Dénia u Orpesa del Mar, entre otros. Hosbec alerta de que para las localidades de menor tamaño la no ejecución del programa implicará un "auténtico efecto desierto".

"Calles vacías"

Este efecto desierto se traducirá en "calles, comercios y establecimientos hoteleros vacíos durante los meses de otoño, invierno y principios de primavera", provocando el cierre temporal o definitivo de negocios que hoy sobreviven únicamente gracias a la actividad que genera el turismo sénior.

A pesar de la gravedad del escenario, la patronal insiste en que su objetivo no es abandonar el programa. Hosbec ha reiterado su disposición a colaborar con la Administración para "alcanzar una fórmula que garantice tanto el acceso de las personas mayores" como "la viabilidad económica de los establecimientos".