Publicada

La provincia de Alicante se ha consolidado como el principal imán de la Comunitat Valenciana para el turismo estadounidense, concentrando más de la mitad de estos viajeros y emergiendo como laboratorio adelantado del giro norteamericano hacia el Mediterráneo. A partir de ahí, la Comunitat se apoya en un mercado de alto gasto, largas estancias y fuerte potencial desestacionalizador, que gana peso frente al conjunto de España aunque siga siendo minoritario en volumen.

Alicante acapara el 53,3% de los turistas norteamericanos que visitan la Comunitat Valenciana, lo que confirma a la provincia como destino de referencia para este mercado emergente dentro del arco mediterráneo español. Esta concentración se refleja también en la planta hotelera: los establecimientos de la provincia sumaron 107.301 pernoctaciones de turistas estadounidenses en 2025, el 26,4% del total autonómico, pese a una ligera caída interanual del 1,1%.

En la Costa Blanca, el viajero norteamericano combina el producto clásico de sol y playa con experiencias urbanas, culturales y gastronómicas, en línea con el perfil de visitante de estudios superiores y poder adquisitivo medio-alto que describen las fuentes de la Conselleria de Turismo. El propio patronato provincial trabaja ya este filón con acciones específicas, desde fan trips de estudiantes estadounidenses hasta la captación de congresos y cruceros, en un contexto donde el “crucerista” norteamericano gana peso en el puerto de Alicante y en las previsiones del sector.

Aunque Benidorm solo concentra el 2,1% de los turistas estadounidenses de la provincia, su presencia evidencia la diversificación de un mercado que ya no se limita a las grandes capitales europeas. La Costa Blanca se beneficia además de un fuerte tirón de notoriedad: Alicante figura entre los destinos del mundo que más crecen en búsquedas de viajeros estadounidenses, con incrementos de interés superiores al 500% en algunas plataformas especializadas, lo que sitúa a la ciudad en el radar de un público que busca sol, playa y autenticidad fuera de los circuitos masivos tradicionales.​

Este reposicionamiento se ve reforzado por la apuesta de Alicante por el turismo MICE y de cruceros, dos segmentos en los que el mercado norteamericano resulta especialmente atractivo por su capacidad de gasto y su demanda de servicios de alto nivel. La estrategia provincial se alinea así con la hoja de ruta marcada por la Generalitat: captar a un visitante que alarga su estancia, reparte el gasto por el territorio y contribuye a romper la estacionalidad más allá de los meses de verano.

En el conjunto de la Comunitat Valenciana, las fuentes de la Conselleria de Turismo contabilizan 181.107 turistas estadounidenses en 2025, un 26,2% más que el año anterior y un 50,1% por encima de las cifras de 2017, lo que consolida una recuperación mucho más rápida que tras la crisis sanitaria. Pese a ello, Estados Unidos sigue siendo un mercado de nicho en términos de volumen: ocupa el puesto 13 del ranking emisor autonómico, con una cuota del 1,5% sobre el total de turistas recibidos.

El atractivo de este visitante está en su calidad más que en la cantidad: permanece una media de 17,5 días en la Comunitat y realiza un gasto medio diario de 176,4 euros, incluyendo lo abonado en origen y en destino, con casi un 97% de llegadas por vía aérea. La mitad se aloja en hoteles (49,9%), pero gana peso el alquiler vacacional (19,7%) y la vivienda de familiares y amigos (23,6%), lo que apunta a una consolidación de redes de afinidad y a una experiencia de viaje más inmersiva.

Ocio y vacaciones

El turista estadounidense que elige la Comunitat Valenciana viaja mayoritariamente por ocio y vacaciones, aunque también se detecta un peso relevante de visitas personales (salud, familia u otros motivos), lo que abre la puerta a segmentos como el turismo idiomático o el de larga estancia. En el calendario, destaca el segundo y tercer trimestre del año: el 29% de las visitas se concentran entre abril y junio y el 28,2% entre julio y septiembre, con los meses de junio, julio y octubre sumando el 42% de los viajes, muy por encima de la media del resto de mercados emisores.

En clave comparada, el comportamiento de este mercado en la Comunitat se inscribe en una tendencia expansiva en España: en 2024 llegaron al país unos 4,3 millones de turistas estadounidenses, el 4,6% del total, con un gasto cercano a los 9.000 millones de euros y estancias medias de 7,7 noches. A escala autonómica, la Comunitat Valenciana se sitúa entre los destinos que más crecen en relación a 2019, con una subida superior al 60% en la llegada de estadounidenses, lo que la coloca como uno de los territorios que mejor está aprovechando el boom norteamericano hacia España y Europa.

La ciudad de València se ha convertido en un escaparate clave para el mercado norteamericano, tanto por su proyección cultural como por la visibilidad mediática lograda en Estados Unidos. El reconocimiento del New York Times, que la ha incluido entre los destinos recomendados a escala global, y las campañas en grandes medios estadounidenses han reforzado su atractivo, hasta el punto de superar en la ciudad el peso del turismo norteamericano frente a mercados tradicionales como el francés.

Según las fuentes de la Conselleria de Turismo, València concentró en 2025 la mayoría de las pernoctaciones hoteleras de turistas estadounidenses de la Comunitat (279.325 noches, el 68,7% del total), pese a un ligero retroceso respecto al año anterior. Esta centralidad se complementa con la estrategia provincial de Alicante, de manera que el eje València-Costa Blanca se perfila como el gran corredor mediterráneo para el viajero estadounidense que busca combinar ciudades culturales, litoral y experiencias singulares de alto valor añadido.