Laura Navarro lidera con el Miguel Hernández el quinto aeropuerto con más tráfico de España, el de Alicante y Elche. Con más de seis años en la dirección y una trayectoria en la terminal que se remonta a 2006, Navarro asume este papel con una mezcla de orgullo y deber: "Contar las cosas como son siempre me ha funcionado".
"Estar al frente de esto, tener un buen equipo, estar siempre pendiente... para mí es un orgullo, pero también es una responsabilidad", afirma la directora a EL ESPAÑOL desde su despacho. Elegida por esta redacción como la mujer más influyente en la economía de la provincia valora que el aeropuerto es un "motor económico" y un "termómetro del turismo".
A pesar de su relevancia pública, Navarro prefiere mantener un perfil alejado de los focos. "Vengo de la parte técnica y yo creo que eso lo llevo en las venas. Me siento mucho más cómoda en la parte técnica. Lo de la farándula lo llevo peor", confiesa sobre su estilo de gestión, forjado tras años en áreas de mantenimiento e ingeniería.
Esta visión técnica ha sido clave para navegar las tensiones políticas. El Gobierno de Pedro Sánchez y la Generalitat con Carlos Mazón han situado el aeropuerto en su lista de enfrentamientos por la falta de inversiones y la demanda de una segunda pista.
L'Altet es básico para mantener la máquina turística que supone el 16 % del PIB de la Comunitat Valenciana. De ahí que la comparación con otros que sí tienen dos pistas, como Málaga, a los mil millones prometidos el pasado septiembre sea motivo de choque entre ambos ejecutivos.
"En los temas políticos no me quiero meter porque no me tocan", remarca. Eso sí, concede que "me duele a veces que no se vea todo el trabajo que hay detrás" y que "se enturbie por enfrentamientos en los "poco puedes hacer". Navarro subraya que su estrategia se basa en la transparencia: "El sentar a alguien enfrente y contarle las cosas como son, técnicamente con unos datos detrás, con un rigor, a mí siempre me ha funcionado".
Por eso asegura que la colaboración con el resto de Administraciones Públicas, desde el Ayuntamiento de Elche hasta la Diputación de Alicante y la Generalitat, ha sido fluida. "La provincia ve el aeropuerto como un motor y el apoyo siempre conmigo, por lo menos, siempre ha sido muy bueno", señala.
Si los peores momentos vinieron cuando entró en 2020 y la pandemia paralizó el mundo, luego la reactivación disparó las cifras del aeropuerto. De aquellos 3,7 millones de pasajeros se ha dado el salto a los 19,9 de 2025, récord absoluto. "Ahora hemos llegado casi al pico de la remontada", apunta, "desde luego los ritmos de crecimiento de estos años pospandemia no son sostenibles".
¿Hay límite? El objetivo es la estabilidad: "Mi idea es ir creciendo un poquito y sobre todo consolidando. Lo importante también es que quien venga y nos conozca se quede", explica, haciendo hincapié en la necesidad de "fidelizar a ese turista, desestacionalizarlo, que no venga solamente en verano".
¿Puede esa capacidad de gestión reconocida nacional e internacionalmente como mejor aeropuerto europeo entre los 15 y 20 millones de pasajeros llevar a Laura Navarro a otros destinos? "No, yo estoy muy contenta de estar aquí", asegura. "He ido montando un equipo muy bueno y nos queda mucho por hacer. De momento, estoy a gusto y siento que tengo muchos retos por delante".
