Alicante

La subida del Euríbor, que cerró el mes de enero al 3,337 %, está empezando a lastrar los proyectos inmobiliarios de algunas de las principales plazas españolas que hasta hace poco estaban en constante expansión. Una de ellas es Benidorm, la capital turística de la Costa Blanca, que lleva años viviendo una explosión de torres de lujo hacia su zona de Poniente y que en su etapa prepandemia esperaba un crecimiento exponencial de sus plazas hoteleras.

El Euríbor mide técnicamente el precio de los préstamos en las hipotecas, pero también se utiliza como índice de referencia en operaciones no hipotecarias. Y estas nuevas condiciones bancarias van a retrasar los planes de algunos de los establecimientos, según explican fuentes de la patronal Hosbec, quienes reconocen que "el precio del dinero" es un factor clave a la hora de planificar reconversiones o reformas. "Los números salen ahora con más dificultad y algunos proyectos que están a medias pues esperarán a una mejor coyuntura", indicaron.

Nada de esto parece que vaya a afectar en principio a los proyectos que hay en marcha, como los de TM o los nuevos residenciales recientemente finiquitados (el Intempo o la Delfin Tower, por ejemplo), pero se espera que el boom experimentado en los últimos años, "en los que prácticamente la financiación estaba gratis", se vaya frenando hasta que las condiciones sean más favorables. 

[La Delfin Tower, el edificio más caro de Benidorm, vende el 90 % de sus pisos tras cuatro meses abierto]

Otro de los proyectos que sigue adelante, y que en la práctica probablemente sea el más importante de los que se están tramitando en la capital turística, es el Plan Parcial Ensanche Levante. 

Este desarrollo, que el pasado mes de diciembre recibió el visto bueno de la Dirección General de Carreteras, contempla 20 torres de 20 alturas y una inversión de unos 570 millones de euros. Actuará en una superficie bruta de 575.371 metros cuadrados en la zona de Levante e incluye la creación de un parque público de 61.629 metros. Se espera que su construcción se inicia este año o el que viene.

Adiós a los fondos de inversión

Lo que sí que parece que se da por superada es la etapa en la que los fondos de inversión planeaban sobre la ciudad para tratar de pescar nuevas adquisiciones a precios bajos, aprovechándose del parón de la pandemia. Aunque las llamadas para tratar de comprar hoteles "siguen a la orden del día", 

"Hay fondos que se piensan que estábamos fatal", cuenta la secretaria general de Hosbec, Nuria Montes, " pero había poca deuda y la planta hotelera estaba, en general, saneada. Se ha perdido dinero por las circunstancias que nos han obligado a estar cerrados casi dos años, pero nunca ha llegado al punto crítico. Había músculo suficiente, como hemos demostrado". 

Desde la asociación, de hecho, recuerdan que apenas hubo operaciones de este tipo, ni siquiera en lo peor de la Covid. Tan solo el hotel Palm Beach y los apartamentos Don Jaime, que pertenecían al Grupo Aqualandia, pasaron a manos del fondo Sixth Street por 85 millones de euros y están siendo gestionado en la actualidad por Pierre & Vacances. Del resto, "absolutamente nada". 

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