La vivienda ha sido la protagonista en la gala de la XVIII edición de los Premios FOPA. El Auditorio de Música de Alicante se ha convertido así en un altavoz de reivindicaciones clave para el futuro socioeconómico de la provincia.
El discurso del presidente de la Federación de Obras Públicas y Auxiliares de la Provincia de Alicante, Javier Gisbert, ha sido el más claro en esa línea. Gran parte de su intervención se ha centrado en los problemas en el acceso a la vivienda y la lentitud de los procesos de promoción pública.
Gisbert lo ha desgranado de forma muy clara: "El 25 % del coste de una persona que se compra una vivienda, son impuestos y tasas. ¿Es normal que se pague el mismo IVA por una vivienda de superlujo de dos o tres millones de euros que por una vivienda protegida o asequible? La vivienda social debería no tener IVA o, al menos, tener un IVA hiperreducido".
En esta misma materia, el representante empresarial ha pedido un Código Técnico de la Edificación específico para la vivienda protegida con el fin de "eliminar costes superfluos, sin bajar la calidad, en especial en cuanto a la eficiencia energética", además de abaratar el suelo para abaratar el producto final.
Y a eso ha sumado otra reivindicación con especial peso en el actual contexto electoral: el déficit inversor que sufre la provincia. Gisbert ha instado a las administraciones a superar una parálisis estatal que mantiene a Alicante en la última posición en inversiones desde hace más de 16 años.
Pese a este contexto de infrainversión, el dirigente ha recordado la relevancia estratégica de la industria. El sector "está alcanzando el 10 % del PIB de la provincia, pero en realidad, tiene un impacto indirecto e inducido que le haría llegar casi al 18 % del PIB".
No obstante, ha señalado los estrechos márgenes operativos del 4% en los que trabaja el sector, que se agravan por la inflación de costes y una acusada falta de trabajadores, estimada en casi 20.000 profesionales en la provincia.
Tras respaldar la regularización migratoria para incorporar mano de obra, Gisbert ha defendido el atractivo laboral de la obra pública: "La falta de mano de obra, no es una cuestión de salario, sino de falta de vocación, de relevo generacional y de desconocimiento entre los jóvenes. Necesitamos trasladar a la sociedad que la obra pública actual ofrece empleos bien remunerados, estables, tecnológicos y de alta cualificación".
En la gala de los FOPA, la representación institucional ha apoyado la relevancia de la inversión pública. El conseller de Hacienda, Economía y Administraciones Públicas, José Antonio Rovira, ha subrayado que los proyectos deben "ser útiles, accesibles y sostenibles".
Invertir en seguridad
Rovira ha alertado de que "cuando faltan, la sociedad pierde oportunidades y se generan costes para las empresas", subrayando el papel de FOPA como interlocutor esencial en la colaboración público-privada.
En esa misma línea, el presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez, ha remarcado que la obra pública "sostiene el crecimiento y el empleo, que siempre es una oportunidad para vivir o desarrollar la vida en nuestra tierra".
Pérez ha razonado que "la inversión en infraestructuras de agua o de movilidad mejoran el territorio, lo hace sostenible y garantiza la vida de las personas, como hemos constatado en estos días".
Las mejores obras
En el apartado de galardones, el Premio a la Mejor Obra de la Provincia va a la construcción de los viaductos de la Línea 9 del TRAM entre Altea y Calpe (promovida por FGV y ejecutada por Pavasal y la UTE CHM-TECSA).
Por su parte, la Vía Verde de la Cantera en la ciudad de Alicante se alza con el premio a la Mejor Integración en su Entorno, Sostenibilidad y Mayor Respeto al Medio Ambiente.
La Reurbanización del Paseo de la Explanada Fase III de Alicante es la merecedora de la Mención Especial del jurado.
Por último, el Premio del Público recae en las obras de Vivienda Pública de El Portón, un proyecto municipal de 15 viviendas de alquiler social y emancipación para jóvenes situado en el Casco Antiguo alicantino.
