Alicante
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Los contribuyentes que obtienen ganancias con apuestas o juegos online se enfrentan a sorpresas que llegan meses después de la campaña de rentas por desconocimiento de la ley.

Aunque existen diferentes límites dependiendo del tipo de ingresos, hay uno que puede afectar especialmente a quienes cobran un sueldo y, además, obtienen pequeñas ganancias con apuestas o juegos online.

La Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) establece un límite de 1.000 euros para determinadas rentas. Cuando el conjunto de los rendimientos del trabajo, del capital, de actividades económicas y de las ganancias patrimoniales supera esa cantidad, deja de aplicarse la excepción que permite no presentar la declaración en estos casos.

Esto significa que una persona que cobra un salario y obtiene además ganancias con apuestas puede estar obligada a presentar la Renta aunque el dinero ganado jugando sea una cantidad relativamente pequeña.

El artículo 96 de la Ley 35/2006 del IRPF establece que no tienen que presentar declaración, entre otros supuestos, los contribuyentes cuyos rendimientos íntegros del trabajo, del capital, de actividades económicas y ganancias patrimoniales no superen conjuntamente los 1.000 euros anuales, siempre que las pérdidas patrimoniales sean inferiores a 500 euros.

Por tanto, esos 1.000 euros no son un límite exclusivo para las apuestas. Es una cantidad que se utiliza para determinar si se puede aplicar esta excepción a la obligación de declarar.

Las ganancias obtenidas mediante apuestas deportivas y otros juegos online tienen la consideración de ganancias patrimoniales a efectos del IRPF. Por eso, se tienen en cuenta junto al resto de rentas que contempla la norma.

La cuestión que confunde a muchos es que no es necesario ganar 1.000 euros apostando para que esta regla entre en juego, pues las ganancias del juego se incorporan al conjunto de rentas del contribuyente.

Si no se presenta la declaración, Hacienda inicia una comprobación después de detectar, a través de la información facilitada por terceros, que no se ha presentado la declaración correspondiente a un ejercicio en el que existía obligación de hacerlo.

La Agencia Tributaria incluye así los rendimientos del trabajo y una ganancia patrimonial procedente del juego online.

Hacienda calcula esa ganancia a partir de los movimientos registrados en la plataforma: saldo inicial, depósitos, retiradas y saldo final.

Si supera el límite de 1.000 euros establecido por la normativa, puede acarrear sanción económica, además de los intereses de demora y, claro, la cantidad a devolver si es el caso de la Renta.