Alicante
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Los vehículos eléctricos enchufables ganan terreno poco a poco en las carreteras españolas. No solo por su menor impacto ambiental, sino también por el ahorro en combustible, el acceso sin restricciones a las ciudades y un mantenimiento más reducido a medio plazo.

Sin embargo, dar el salto al coche eléctrico no es una decisión sencilla. Para quienes ya disponen de un vehículo, la compra de uno nuevo supone una inversión importante que no todas las economías domésticas pueden asumir de golpe.

El precio inicial sigue siendo una barrera, incluso aunque el ahorro llegue después. Ahí es donde las ayudas públicas marcan la diferencia. En este escenario entra en juego la nueva deducción en el IRPF por la adquisición de vehículos eléctricos enchufables.

Una medida fiscal impulsada por la Agencia Tributaria que permite aliviar parte del coste y que se suma a otros incentivos como el Plan Moves. Un empujón clave para quienes están valorando el cambio, pero necesitan que las cuentas cuadren.

La deducción permite desgravar el 15% del valor de adquisición del vehículo eléctrico enchufable, con una base máxima de 20.000 euros. En la práctica, esto se traduce en un ahorro fiscal de hasta 3.000 euros en la declaración de la renta.

Según confirma la Agencia Tributaria, esta deducción se aplica a los vehículos adquiridos entre el 30 de junio de 2023 y el 31 de diciembre de 2026. El contribuyente puede practicarla en el ejercicio en el que matricula el vehículo, siempre que cumpla con los requisitos establecidos.

La medida también contempla una segunda vía pensada para quienes no compran el coche de golpe. Si se realizan pagos a cuenta de, al menos, el 25% del precio del vehículo dentro de ese mismo periodo, también se genera el derecho a la deducción. En ese caso, se aplica en el ejercicio en el que se alcanza ese porcentaje.

Plazos flexibles

La normativa ofrece margen para completar la operación. Si el contribuyente ha entregado ese 25% mínimo, dispone de hasta dos ejercicios fiscales adicionales para abonar el resto del importe y formalizar la compra definitiva del vehículo.

Por ejemplo, quienes hayan realizado pagos en 2024 tienen de plazo hasta finales de 2026 para completar la adquisición. Si los pagos se hacen en 2025, el límite se extiende hasta 2027, y en el caso de 2026, hasta 2028.

Eso sí, la Agencia Tributaria aclara que la deducción se practica en el ejercicio en el que los pagos a cuenta alcanzan ese 25% del precio total, no cuando se termina de pagar el coche.

Requisitos

No todos los coches eléctricos entran automáticamente en esta deducción. El vehículo debe estar matriculado por primera vez en España dentro de los plazos fijados y no puede estar afecto a una actividad económica. Es decir, queda fuera el uso profesional o empresarial.

Además, el precio de venta no puede superar los límites establecidos para cada tipo de vehículo en el marco del Plan Moves III. Estos topes buscan centrar la ayuda en modelos accesibles y evitar que el incentivo fiscal beneficie a vehículos de alta gama.

La base de la deducción incluye el precio del coche y los gastos asociados a la compra, como impuestos o tasas, pero excluye las cantidades subvencionadas por otras ayudas públicas. En cualquier caso, el límite máximo deducible se fija en 20.000 euros.

La deducción del 15% en el IRPF no elimina por completo el esfuerzo económico que supone comprar un coche eléctrico, pero sí reduce el impacto. Para muchas familias, puede ser el factor que incline la balanza y convierta una intención en una decisión real.