La crisis de la vivienda sigue tensando el mercado del alquiler en España y golpea con especial fuerza a las familias. La escasez de oferta disponible, unida al encarecimiento sostenido de los precios, ha convertido la búsqueda de un piso en una carrera de obstáculos en la que cada anuncio recibe decenas de interesados.
A esta falta de viviendas se suma la creciente sensación de desprotección entre los propietarios. Muchos dueños optan por retirar sus inmuebles del mercado ante el temor a impagos o a una regulación que consideran poco equilibrada, lo que reduce todavía más la oferta.
El resultado es un mercado cada vez más competitivo, con más familias optando a menos pisos. Así lo reflejan los últimos datos de idealista, que confirman un aumento generalizado de la presión sobre el alquiler, también en la provincia y la ciudad de Alicante.
En el cuarto trimestre de 2025, los anuncios de viviendas en alquiler publicados en Idealista recibieron una media de 34 contactos antes de darse de baja.
Esta cifra supone un 14% más que en el mismo periodo de 2024, cuando cada anuncio registraba una media de 30 contactos, según el estudio elaborado por idealista.
Francisco Iñareta, portavoz de idealista, advierte de que esta situación no es casual. "No es ninguna novedad que los mercados que han aplicado los topes de precios se encuentren entre los que tienen más competencia para acceder a un alquiler".
El portavoz añade que "resulta llamativo que este fenómeno pase desapercibido para las Administraciones, que se siguen centrando en atacar a los propietarios y no en generar más oferta que reduzca estos niveles de competencia".
Más presión en Alicante
El volumen de familias que se postulan por cada anuncio ha aumentado durante el último año en la mayoría de capitales de provincia.
Entre las grandes ciudades, Barcelona lidera el crecimiento de esta competencia, con un aumento del 20%, seguida de Málaga (20%) y Bilbao (17%).
Alicante se sitúa también entre las capitales donde más se ha intensificado la presión, con un incremento del 12% en el número de familias interesadas por cada vivienda en alquiler.
Por detrás aparecen Palma (15%) y San Sebastián (9%), mientras que en Madrid y Valencia el aumento ha sido del 5% y en Sevilla del 3%.
En términos absolutos, la ciudad de Alicante registra una media de 23 familias interesadas por cada anuncio de alquiler.
Aunque se sitúa por debajo de grandes mercados como Barcelona, donde se alcanzan las 65 familias por vivienda, o Palma (55), la cifra refleja una competencia elevada para un mercado ya muy tensionado.
Un fenómeno desigual
El impacto de la alta demanda y la escasa oferta no es homogéneo. En algunas capitales, el incremento de la competencia ha sido especialmente acusado. Ciudad Real encabeza este ranking con una subida del 98%, seguida de Soria (92%), Melilla (65%), Cuenca (59%) y Lleida (58%).
En el extremo contrario, cinco capitales han registrado descensos en el número de familias interesadas por cada anuncio, como Teruel (-26%), Santa Cruz de Tenerife (-15%) o Ávila (-13%). En Pontevedra, la situación se ha mantenido estable.
Por provincias, Álava lidera la competencia por el alquiler, con una media de 106 familias interesadas por vivienda.
Le siguen Navarra (92), Guadalajara (73) y Barcelona (68). Alicante no se encuentra entre las provincias con mayor presión, pero sí mantiene niveles elevados de demanda en relación con la oferta disponible.
El precio del alquiler, al alza
A la creciente competencia se suma el encarecimiento del alquiler. Según datos de idealista, el precio medio de la vivienda en la provincia de Alicante se sitúa en 12,0 euros por metro cuadrado.
Esta cifra supone un aumento del 9,9% en comparación con diciembre de 2024, lo que confirma la tendencia alcista del mercado provincial y complica aún más el acceso a una vivienda para muchas familias.
En la ciudad de Alicante, el precio es todavía más elevado. El alquiler alcanza de media los 12,9 euros por metro cuadrado en diciembre de 2025, tras subir un 8,3% en el último año.
Una evolución que refuerza la presión sobre los hogares y consolida a la capital como uno de los mercados más tensionados de la Comunitat Valenciana.
