En Alicante hay miles de trabajadores que están expuestos a una nueva estafa mediante inteligencia artificial que les puede costar el puesto.
Una llamada aparentemente rutinaria puede acabar en despido disciplinario, sin indemnización y con una gran deuda con tu empresa por culpa de una estafa dirigida a los trabajadores.
Así lo advierte el abogado laboralista y creador de contenido Juanma Lorente, quien asegura que ya ha habido casos en España en los que este engaño ha acabado en los juzgados y con empleados condenados.
"Puede acabar con tu puesto de trabajo, despedido sin indemnización y encima debiéndole mucho dinero a la empresa. Cuidado, que no estamos hablando de una tontería", avisa Lorente en un vídeo difundido en TikTok.
El fraude sigue un patrón cada vez más sofisticado y difícil de detectar. El trabajador recibe una llamada que, en apariencia, procede de su superior y que incluso llega a clonar el tono y las expresiones del superior para garantizar que el trabajador no sospeche en ningún momento de la trampa.
"Te llama tu jefe, te habla como tu jefe y te dice las cosas que te suele decir", explica el abogado. La instrucción es clara: realizar una transferencia bancaria a una cuenta supuestamente perteneciente a un proveedor", relata el engaño el abogado.
Entonces, el empleado, que tiene acceso al sistema, ejecuta la orden. "Abres el ordenador, abres la sesión del banco, metes los datos de esta nueva cuenta y le haces la transferencia. Te quedas tranquilo, has cumplido con lo que decía tu jefe", ejemplifica Lorente.
La tranquilidad se desvanece con la llegada de una llamada que da cuenta de la estafa.
"El jefe te dice que ha habido un movimiento irregular, que si has sido tú… y aquí es cuando se te cae el alma al suelo", resume.
Mediante inteligencia artificial, los delincuentes han consumado el engaño y el trabajador queda expuesto.
El abogado cuenta un caso real en el que la empresa acreditó que el trabajador había recibido formación específica para evitar este tipo de fraudes y que existían protocolos internos para confirmar las transferencias.
"A esta persona le pasó. Estaba formada para no caer en estas estafas, estaba avisada por la empresa y aun así ocurrió", señala Lorente.
El resultado fue fulminante y acabó en despido sin indemnización y condena judicial a devolver a la empresa la cantidad transferida al estafador.
Una "faena importante", en palabras del propio abogado, que deja al trabajador sin empleo y con una deuda que puede ascender a decenas de miles de euros.
Alicante es una provincia especialmente castigada por la ciberdelincuencia, que crece un 14 % desde enero hasta septiembre de 2025, según el Ministerio del Interior, acumulando más de 15.000 casos de los que 12.000 son estafas digitales.
